La Lotería del Chubut oficializó la convocatoria para seleccionar un nuevo concesionario que administrará y explotará el casino y una sala anexa en Esquel. Esta medida busca reactivar un espacio comercial cerrado hace casi seis meses, cuando la gestión anterior dejó sin empleo a casi 50 familias tras el abrupto cierre de las salas de juego en la cordillera.
El Gobierno provincial publicó en el Boletín Oficial la licitación pública, estableciendo cláusulas que obligan al futuro inversor a contratar a la planta de trabajadores despedidos por la anterior empresa, Trewelyn S.A. Esta decisión apunta a dar una respuesta directa al conflicto social generado por la pérdida de fuentes laborales.
Sin embargo, uno de los voceros de los ex empleados, Sebastián Pérez Rienzi, advirtió que la falta de un local comercial disponible representa un gran obstáculo para la reapertura. "Pensar en construir un edificio para poner un casino es hablar de un año para adelante", señaló, explicando que el antiguo inmueble está embargado por los propios trabajadores debido a la falta de pago de indemnizaciones.
Pérez Rienzi destacó que existen empresarios interesados en invertir, pero la imposibilidad de usar las instalaciones antiguas y la demora en conseguir un nuevo espacio complican la salida laboral a corto plazo. Además, reconoció el acompañamiento constante de Lotería del Chubut y remarcó que la normativa vigente, en sus artículos 14 y 14 bis, establece la absorción del personal despedido como una obligación para el nuevo concesionario.
El vocero explicó que la reincorporación deberá ser gradual y ajustada a la demanda del nuevo casino, garantizando así el resguardo de las fuentes de empleo. "El Estado está cumpliendo con su palabra de exigir la reincorporación de los damnificados para destrabar la crisis laboral", afirmó.
Mientras tanto, la situación de los ex trabajadores continúa siendo crítica. La vía judicial dictó sentencias favorables para el pago de sueldos atrasados y parte de las indemnizaciones, pero hasta ahora ningún empleado ha recibido dinero efectivo. La falta de alternativas formales en el mercado laboral local agrava la desesperación de las familias afectadas.
"Los tiempos de la justicia y de la provincia no son nuestros tiempos laborales", reflexionó Pérez Rienzi, al explicar que solo unos pocos lograron conseguir trabajos informales para subsistir y afrontar gastos básicos como el alquiler, en medio de un contexto económico muy complicado.