La fiebre mundialista ya comenzó a sentirse entre chicos, familias y coleccionistas de todo el país. Sin embargo, en Esquel completar un álbum se está transformando en una tarea cada vez más difícil, no por falta de figuritas sino por los elevados precios que se observan en distintos comercios de la ciudad.
Lejos de existir una verdadera escasez, en Esquel las figuritas del Mundial se consiguen en numerosos comercios. El problema es otro: ya no se encuentran al precio oficial de $2.000 por sobre. Tras agotarse el stock que comercializaba La Anónima al valor sugerido, los paquetes continúan apareciendo en kioscos y otros puntos de venta, aunque con incrementos que en algunos casos generan sorpresa y malestar entre los compradores.
La situación abrió un debate que se repite cada vez que un producto despierta una fuerte demanda. Mientras algunos comerciantes sostienen que los mayores costos logísticos y de reposición explican las diferencias, otros vecinos hablan directamente de especulación y oportunismo. En cualquier caso, quienes terminan pagando las consecuencias son los chicos y las familias que buscan sumarse a una de las tradiciones más populares de cada Copa del Mundo: completar el álbum de figuritas.
La única cadena que llegó a comercializar los sobres al precio oficial fue La Anónima. Sin embargo, el stock se agotó rápidamente y, según relatan consumidores, hace semanas que no se consigue reposición. Desde entonces, el mercado quedó prácticamente en manos de comercios particulares donde los precios se alejaron del valor sugerido por la empresa distribuidora llegando a costar hasta $3.000.
La situación vuelve a poner sobre la mesa una discusión habitual en la ciudad: el llamado "costo Esquel". Muchos productos llegan a la cordillera con valores superiores a los de otras localidades del país, aunque en este caso la diferencia resulta particularmente visible porque el precio oficial es conocido por todos los compradores.
Para muchas familias, el impacto no es menor. Completar un álbum mundialista requiere cientos de figuritas y una gran cantidad de sobres. Cuando cada paquete se vende muy por encima del precio sugerido, el costo final puede convertirse en una cifra difícil de afrontar para numerosos hogares.
Lo que históricamente fue una actividad recreativa accesible para los chicos, vinculada al intercambio en las escuelas, clubes y plazas, corre el riesgo de transformarse en un entretenimiento cada vez más costoso. La pasión por el fútbol y el Mundial sigue intacta, pero el debate sobre los precios ya está instalado: ¿se trata de los costos propios de la Patagonia o de una nueva muestra de especulación ante un producto altamente demandado?
Mientras las familias buscan dónde comprar más barato y los chicos siguen soñando con completar el álbum, una cosa parece clara: en Esquel figuritas hay, lo que falta es encontrarlas al precio oficial.