El precio internacional del petróleo Brent experimentó una caída significativa el miércoles, cerrando en 94,62 dólares tras una baja cercana al 9%. Este movimiento se relaciona con la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de Estados Unidos y las expectativas de una posible salida negociada al conflicto bélico en Medio Oriente, específicamente entre Estados Unidos e Irán.
El mercado petrolero ha estado condicionado por la incertidumbre geopolítica desde marzo de 2026, cuando los precios comenzaron a subir debido a la tensión en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el tránsito del crudo. La reciente baja del Brent refleja una esperanza de descompresión, aunque todavía no existe un acuerdo de paz y las posiciones entre los gobiernos involucrados permanecen distantes, manteniendo la volatilidad como un factor central.
Esta caída no debe interpretarse como el inicio de una tendencia estable a la baja. En octubre pasado se vivió una situación similar, cuando se esperaba que la suspensión de sanciones a Rusia pudiera bajar el precio del petróleo, pero finalmente los valores se mantuvieron elevados. En esta ocasión, el retroceso responde a un cambio en las expectativas sobre el conflicto en Medio Oriente y no a una mayor oferta de crudo ruso.
Según el sitio GlobalPetrolPrices, al 2 de noviembre el litro promedio de combustible en Argentina cuesta 1,424 dólares, superando los 1,180 dólares que se pagan en Estados Unidos. Esta diferencia cobra mayor relevancia en el contexto electoral estadounidense, donde Donald Trump admitió que el alza en el precio de la nafta fue un factor que perjudicó a los republicanos. En la región, Argentina también paga más que Brasil, Paraguay y Colombia, aunque menos que Chile, Perú y Uruguay.
El precio elevado en Argentina se explica no solo por impuestos, sino también por costos de refinación, distribución y las políticas comerciales de las compañías. Además, el Gobierno nacional decidió postergar al 1 de diciembre la actualización impositiva que debía comenzar a regir en noviembre, evitando un aumento adicional, pero sin reducir los precios actuales.
En la provincia de Chubut, el valor internacional del petróleo es clave para las regalías que recibe el Estado local. Aunque los precios altos de septiembre y octubre seguirán impactando positivamente en las liquidaciones, una posible baja del Brent recién podría reflejarse hacia mediados de diciembre, si la tendencia se confirma. El impacto no es automático ni proporcional, ya que intervienen distintos descuentos y retenciones.
Por otra parte, el consumo de combustibles en la Patagonia muestra disparidades. En septiembre, Santa Cruz registró una caída del 8,97% en el despacho de naftas y gasoil, siendo la provincia con mayor retroceso a nivel nacional. Chubut y Tierra del Fuego también disminuyeron su consumo, en contraste con aumentos en provincias como Río Negro, Neuquén y La Pampa.
En materia laboral, el Gobierno homologó un régimen excepcional para el sector petrolero de Chubut y Santa Cruz, estableciendo que el 70% del salario petrolero sea considerado no remunerativo exclusivamente para el cálculo de contribuciones a la seguridad social, lo que representa un alivio para las empresas y trabajadores.
Sin embargo, la actividad petrolera en Santa Cruz enfrenta obstáculos debido a un conflicto sindical en el yacimiento Anticlinal Aguada Bandera. El reclamo de Camioneros se originó por la forma de disposición del cutting, un residuo derivado de la perforación, y ha frenado la operación pese a los esfuerzos provinciales para reactivar la producción con nuevos equipos.