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4 de Octubre de 2026

Casi 40% de hogares con adultos mayores resignó atención médica por motivos económicos entre 2023 y 2025

El porcentaje de hogares con dificultades para acceder a consultas y medicamentos creció casi 10 puntos en dos años, alcanzando el nivel más alto desde 2017, según un estudio de la UCA y la Defensoría de la Tercera Edad.

Por Redacción

Domingo, 04 de octubre de 2026 a las 07:00

Entre 2023 y 2025, el porcentaje de hogares con adultos mayores que debieron dejar de atender su salud o comprar medicamentos por razones económicas aumentó del 25,8% al 35,2%, lo que representa un incremento de casi diez puntos porcentuales. Este dato, extraído del informe "Vivir y envejecer en contextos de desigualdad" elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA junto a la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG), marca el nivel más alto registrado desde 2017.

En octubre de 2026, la Defensoría de la Tercera Edad estimó que una persona jubilada necesita al menos $2.090.646 para cubrir sus necesidades básicas, cifra que supera en más de cuatro veces el haber mínimo vigente de $505.748. Este monto incluye gastos en medicamentos y salud, que por sí solos alcanzan los $518.000 mensuales, evidenciando que un haber mínimo no alcanza siquiera para cubrir los costos farmacéuticos esenciales.

El informe destaca que un 35,2% de los hogares con al menos un adulto mayor tuvo que resignar consultas médicas, odontológicas o la compra de medicamentos en el último año debido a limitaciones económicas. Además, señala un aumento significativo del malestar psicológico en este grupo, que pasó del 25,1% al 34% en el mismo período, atribuido al estrés y la ansiedad generados por el contexto macroeconómico.

Respecto a los medicamentos, el Índice de Precios elaborado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires indicó un aumento interanual promedio del 27,7% en 99 productos analizados, con subas superiores en medicamentos cardiovasculares (32,8%) y psicofármacos (36,8%). Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad, señaló que “el gran consumidor de psicofármacos en Argentina es el adulto mayor, muchas veces sin prescripción o por repetición”, y advirtió que el consumo de estos fármacos, aunque muchas veces actúa como placebo, puede agravar otras enfermedades como las cardíacas.

La recreación, considerada clave para el bienestar general, también implica un gasto significativo. Según la Defensoría de la Tercera Edad, se requieren alrededor de $124.000 mensuales para cubrir esta necesidad, una cifra fuera del alcance para la mayoría de los jubilados.

Un estudio de IQVIA, elaborado por Eduardo Tchouhadjian, indicó que durante el primer semestre de 2026 las unidades de medicamentos vendidas se mantuvieron similares al año anterior, con un ligero aumento del 0,8% en productos con receta y del 2,8% en medicamentos de venta libre, impulsado por la automedicación. Sin embargo, la cantidad total de unidades vendidas sigue siendo inferior a la registrada entre 2015 y 2023.

Las ventas de medicamentos a afiliados del PAMI permanecieron estables en 2026 tras una caída del 20% al 25% en el segundo semestre de 2024, derivada de cambios en las condiciones de cobertura que impactaron principalmente en productos de uso crónico como analgésicos. El informe señala que “las unidades del ex Plan Vivir Mejor se sostienen durante el primer semestre 2026, aunque con una reducción permanente respecto de los altos valores de 2024, concentrándose la mayor caída en medicamentos agudos”.

Para la Ciudad de Buenos Aires, la Defensoría del Pueblo estimó una canasta básica para una pareja en edad jubilatoria de hasta 74 años que alquila vivienda en $2.526.219, incluyendo unos $80.000 mensuales destinados a esparcimiento. Estas cifras refuerzan la realidad de que las jubilaciones mínimas no alcanzan para cubrir los gastos esenciales.

Desde la Defensoría de la Tercera Edad concluyen que esta insuficiencia económica obliga a muchos adultos mayores a continuar trabajando hasta que su salud lo permita o a depender de subsidios, donaciones de alimentos y medicamentos para subsistir.