El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno mantiene negociaciones con el régimen cubano y planteó la posibilidad de concretar "una toma amistosa y controlada" de la isla caribeña. Estas declaraciones se produjeron antes de que Trump saliera de la Casa Blanca, donde señaló: "El Gobierno cubano está hablando con nosotros. Están en grandes problemas, no tienen dinero, no tienen nada, pero están hablando con nosotros ahora. Quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba. Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba. Después de muchos, muchos años, hemos tenido muchos años de lidiar con Cuba, vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas".
Las conversaciones entre Estados Unidos y Cuba se desarrollan en un contexto de alta tensión bilateral, marcado por el endurecimiento del bloqueo económico y restricciones en el suministro de combustible hacia la isla. Recientemente, el equipo del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo encuentros con el nieto del exdictador cubano Raúl Castro durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom). Según fuentes, el diálogo se enfocó en la posibilidad de un "alivio lento de las sanciones de EEUU a cambio de que los líderes cubanos implementen cambios en la isla" en un periodo mensual.
En paralelo, la administración estadounidense anunció planes para autorizar el envío de combustible de empresas energéticas estadounidenses a compañías privadas cubanas. Esta iniciativa busca incrementar la dependencia económica de Cuba hacia Estados Unidos y fortalecer el sector privado, debilitando así el régimen comunista.
Las declaraciones de Trump coinciden con la investigación de un incidente mortal ocurrido esta semana en aguas cubanas. Las autoridades de la isla calificaron a los involucrados como "terroristas" y denunciaron que el grupo había sido entrenado en territorio estadounidense con la intención de perpetrar un ataque. El viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossio, reconoció la disposición de Estados Unidos para esclarecer los hechos, a pesar de la habitual retórica confrontativa. Por su parte, Marco Rubio aseguró que se investigará el episodio antes de tomar decisiones.
La relación entre ambos países se encuentra en una etapa especialmente delicada. La administración Trump reforzó las sanciones económicas y restringió el suministro de combustible, mientras que el expresidente llegó a insinuar públicamente la posibilidad de una intervención directa en Cuba, mencionando una "toma amistosa".
La historia de acciones armadas y atentados organizados desde Florida contra Cuba es larga y compleja. Eventos como la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y la voladura de un avión cubano en 1976 —hecho atribuido a Luis Posada Carriles— reflejan la persistente tensión. Posada Carriles, fallecido en 2018, es considerado un luchador por la libertad por parte del exilio cubano en Miami, mientras que tanto el gobierno cubano como el FBI lo calificaron de terrorista.