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Rechazo a centros de datos de IA marca las elecciones de medio término en EE.UU. y frena proyectos clave

Gobernadores demócratas en Texas, Ohio, Georgia y Pensilvania impulsan moratorias y restricciones que afectan proyectos millonarios en la industria tecnológica.

Por Redacción

Miércoles, 04 de noviembre de 2026 a las 17:20

Las elecciones de medio término en Estados Unidos, celebradas el martes 3 de noviembre de 2026, marcaron un giro significativo para la industria de los centros de datos de inteligencia artificial (IA), que hasta ahora se había desarrollado con pocas trabas gracias a terrenos accesibles, incentivos fiscales y promesas de empleo que mitigaban la oposición local.

Este ciclo electoral evidenció que el rechazo ciudadano a estos proyectos se convirtió en una fuerza política decisiva. Gobernadores demócratas fueron elegidos en estados clave como Texas, Ohio, Georgia y Pensilvania, donde prometieron frenar la construcción de centros de datos, una industria valorada en billones de dólares y con un impacto considerable en el consumo de recursos.

En paralelo, al menos 29 jurisdicciones aprobaron prohibiciones o restricciones para la instalación de centros de datos, reflejando una "repulsión pública generalizada", según un informe del Washington Post. En 2026, los votantes de 13 estados se pronunciaron sobre más de 50 medidas locales relacionadas con estos proyectos, con un alto porcentaje de aprobación de restricciones en casos previos al martes electoral.

Gina Hinojosa, la primera gobernadora demócrata de Texas en más de 30 años, ganó la elección tras prometer una moratoria inmediata a la construcción de centros de datos, argumentando que estos "elevan las tarifas de servicios públicos y agotan el agua". Texas, que concentra casi el 30% de la capacidad prevista para 2028, enfrenta ahora una pausa en nuevas aprobaciones hasta que la legislatura priorice las necesidades locales.

En Ohio, Amy Acton, demócrata y nueva gobernadora, reemplazó a un republicano y planteó una moratoria condicional que exige requisitos estrictos para obtener permisos de construcción. El estado presentó la mayor resistencia municipal, con al menos 14 localidades que aprobaron prohibiciones o restricciones, bloqueando en algunos casos proyectos millonarios planificados por empresas como Meta y Amazon Web Services.

Georgia y Pensilvania también mostraron cambios importantes. Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer negra gobernadora de Georgia, con una plataforma que incluye detener la expansión de centros de datos. En Pensilvania, Josh Shapiro fue reelecto y endureció su postura contra proyectos especulativos que generan rechazo local.

El impacto en la industria es notable. Según Jefferies, las victorias demócratas en estos estados exponen a mayor regulación aproximadamente la mitad de la capacidad propuesta de centros de datos de IA en el país. En Texas, Gordon Johnson de GLJ Research calculó que unos 13 gigavatios de capacidad, suficiente para abastecer a 10 millones de hogares simultáneamente, están ahora afectados por estas decisiones políticas.

Johnson advirtió que proyectos con permisos y financiamiento podrán continuar, pero aquellos sin aprobaciones ambientales estatales enfrentarán retrasos de entre 12 y 18 meses, y otros podrían trasladarse a estados como Luisiana u Oklahoma o cancelarse.

Los mercados reaccionaron al anuncio de los resultados: las acciones de Tesla y SpaceX, empresas controladas por Elon Musk, cayeron más del 5% en el premarket del miércoles. Musk, quien fue uno de los mayores donantes del Partido Republicano con casi USD 474 millones en este ciclo, respondió en su red social X con una ironía: “Los centros de datos en el espacio resultan bastante atractivos en este momento”.

En contraste, empresas como Nvidia, Alphabet y Amazon aumentaron su valor, reflejando que los mercados ya habían anticipado este riesgo regulatorio.

El rechazo ciudadano tiene fundamentos concretos: una encuesta de 2025 del Pew Research Center reveló que la mitad de los estadounidenses siente más temor que entusiasmo hacia la IA. Los centros de datos demandan grandes cantidades de energía, agua y terreno, además de generar ruido y contaminación, lo que alimenta la oposición local. En el segundo trimestre de 2026, al menos 45 proyectos fueron detenidos por estas resistencias.

Una encuesta de salida indicó que más del 50% de los votantes consideró que la IA y los centros de datos influyeron decisivamente en su voto. Libby Cantrill, jefa de política pública de PIMCO, advirtió que "incluso si no se producen moratorias a nivel estatal, se espera más fricción en los procesos de construcción, con mayores tiempos para permisos y más concesiones".

Este fenómeno electoral refleja un cambio en la percepción pública sobre el desarrollo tecnológico y su impacto ambiental y social, que ahora se traduce en decisiones políticas concretas con efectos inmediatos en una industria estratégica para el futuro.