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Lula da Silva logra un histórico cuarto mandato tras vencer a Flávio Bolsonaro en balotaje

En una elección inédita desde el retorno democrático, Lula obtuvo el 51,74% de los votos frente al 48,26% de Flávio Bolsonaro, consolidando su regreso al poder en Brasil para el periodo 2027-2030.

Por Redacción

Domingo, 25 de octubre de 2026 a las 21:54

Este domingo 25 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó un hito sin precedentes desde el retorno de la democracia en Brasil al imponerse en la segunda vuelta electoral tras haber quedado en segundo lugar en la primera vuelta. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) ganó con el 51,74% de los votos, derrotando al candidato liberal Flávio Bolsonaro, quien obtuvo el 48,26%.

Casi 159 millones de brasileños acudieron a las urnas para definir quién gobernará el país desde el 1 de enero de 2027: el actual presidente Lula, que buscaba su cuarto mandato no consecutivo, o el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intentar un golpe de Estado.

Lula, que el martes cumplirá 81 años, ya había gobernado entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023. Ahora logró extender su gestión a pesar del desgaste que implica el ejercicio del poder. Por su parte, Flávio Bolsonaro, de 45 años y senador, intentó capitalizar la influencia de su apellido y su base política, centrando su campaña en la seguridad, el ajuste del gasto público y la defensa de valores conservadores, con un fuerte vínculo con las iglesias evangélicas, actores cada vez más decisivos en la política latinoamericana.

El senador enfrenta además la sombra judicial de su padre, quien cumple prisión preventiva tras ser condenado a 27 años y tres meses por la trama golpista que buscó impedir la asunción de Lula luego de las elecciones de 2022.

En la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro sorprendió al obtener el 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% de Lula, con más de 55,5 millones de sufragios. Esta diferencia de poco más de dos puntos no fue suficiente para evitar la segunda vuelta.

Desde entonces, las encuestas mostraron un empate técnico dentro del margen de error, y la campaña se enfocó en captar los votos de otros candidatos que quedaron fuera, como Augusto Cury (2,90%), Renan Santos (2,26%), Ronaldo Caiado (2,20%) y Romeu Zema (0,28%).

Brasil utilizó nuevamente su sistema de urnas electrónicas auditables y con transmisión directa al Tribunal Superior Electoral (TSE), lo que permitió conocer los primeros resultados pocas horas después del cierre de los comicios. En la primera vuelta, el escrutinio fue tan rápido que la tendencia se definió en pocas horas.

El resultado de esta elección tiene un impacto directo en la Argentina, dado que Brasil es su principal socio comercial y un actor clave en el Mercosur. La relación bilateral ya se encuentra marcada por la interna brasileña, ya que el economista Javier Milei apoyó públicamente a Flávio Bolsonaro durante la convención del Partido Liberal en San Pablo, señalando una afinidad política explícita.

Flávio Bolsonaro agradeció ese respaldo y adelantó que, de ganar, buscaría estrechar aún más los vínculos con Buenos Aires. Por su parte, el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, señaló que una victoria del senador sumaría “afinidad política” a una relación que ya se sostiene por motivaciones comerciales e institucionales.

El politólogo Fernando Barrientos destacó que la segunda vuelta, celebrada en apenas tres semanas y en un contexto de alta polarización, refleja un fenómeno más amplio que trasciende a los candidatos: “los partidos perdieron capacidad para ordenar las preferencias de los votantes y actores externos, como las iglesias evangélicas, ganaron peso en la definición del voto”.

El ganador asumirá el 1 de enero de 2027 y gobernará hasta 2030. Brasil llega a este momento decisivo como la mayor economía de Sudamérica, con una sociedad profundamente dividida entre dos modelos de país.