La continuidad de las plantas de Stellantis en Argentina está en debate, enfrentando la posibilidad de cerrar una o ambas fábricas ante la presión por resultados en la región y la creciente pérdida de competitividad frente a vehículos importados. Herlander Zola, presidente de Stellantis Sudamérica, explicó que las decisiones dependerán de las condiciones del mercado, las reglas vigentes y la competitividad de los autos producidos localmente, destacando especialmente el peso del mercado brasileño, que concentra el 65% del volumen regional.
Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, admitió que la planta de El Palomar, donde se fabrican los Peugeot 208 y 2008, atraviesa dificultades, pero aseguró que la producción local se mantendrá en los próximos años, con planes vigentes hasta 2027. Por su parte, Zola dejó claro que todas las opciones están abiertas: desde mantener ambas plantas hasta cerrar una o ambas, dependiendo de la evolución del mercado y la competitividad.
En cuanto a los costos, Zola destacó que el costo de mano de obra en Argentina es literalmente el doble que en Brasil, además de contar con una cadena de proveedores menos desarrollada y los efectos de la apertura comercial. “Con el mercado cerrado, funcionaba y nos traía un buen nivel de competitividad. Pero, con el mercado abierto, definitivamente nos saca del juego”, afirmó en diálogo con Automotive Business.
El caso de la planta de El Palomar refleja con claridad esta presión. Según Zola, la participación de Peugeot en el mercado argentino cayó de cerca del 9% en 2025 a aproximadamente 5% en 2026. “Sólo esa caída ya explica los ajustes que necesitamos hacer en Palomar, que era la principal fuente de volumen”, señaló el presidente regional.
La apertura comercial modificó la dinámica en los segmentos donde compiten los modelos Peugeot 208 y 2008. Zola atribuyó parte de esta situación al avance de las marcas chinas y a la entrada de vehículos brasileños más competitivos frente a la producción local. Además, reconoció un error en la lectura del mercado por parte de las terminales tradicionales respecto a la velocidad del cambio tecnológico y comercial: “La industria occidental se equivocó en la lectura del mercado, de lo que podía establecerse en términos de velocidad de avance de algunas tecnologías”.
El ejecutivo también subrayó la importancia del marco regulatorio brasileño para generar condiciones industriales: “La palabra importante en el negocio es previsibilidad: cuál será el modelo que se ajustará a lo que Brasil quiere para la industria”. Esta declaración cobra relevancia en el contexto político brasileño, con elecciones nacionales entre la primera y segunda vuelta y un cambio de signo político que deberá confirmarse el 25 de octubre.
Respecto a esto, Zola comentó que “cambios como el próximo gobierno y el tipo de cambio también podrían alterar significativamente la competitividad de los automóviles Peugeot en este país”, dejando abierta la posibilidad de una mejora en el desempeño de la marca francesa producida en Argentina.
Desde Buenos Aires, Martín Zuppi resaltó las herramientas para sostener la producción local, vinculando la sustentabilidad de la planta de El Palomar con el mercado interno y las exportaciones. “Peugeot 208 y 2008 se venden en el mercado interno bastante bien”, indicó, poniendo énfasis en la importancia del mercado brasileño: “Dependemos mucho del desarrollo de Peugeot en Brasil y cómo es la aceptación de la marca. Porque si Brasil repunta un poco a nivel de ratios con Peugeot, eso claramente nos juega a favor en la producción local”. Actualmente, entre el 35% y 40% de la producción de El Palomar se destina a la exportación.
Si bien reconoció que la demanda de Peugeot en Brasil está en baja, Zuppi afirmó que la empresa trabaja para sostenerla: “Hoy en día viene bajando, sí, pero estamos haciendo cosas como para poder sostenerlo”. Sobre los rumores de cierre de la planta, señaló: “Existen hace bastante tiempo y nosotros seguimos con una producción”.
El presidente de Stellantis Argentina defendió una apertura comercial con condiciones equitativas para todas las empresas que operan en el país. “Yo soy proindustria. A mí me gusta un modelo abierto, que sea proindustria”, expresó, y aclaró que “proteger la industria no es cazar en el zoológico. Nosotros estamos abiertos a competir”.
Para Zuppi, la competencia se vuelve compleja cuando vehículos chinos ingresan con 0% de arancel dentro de los cupos y compiten contra la industria local, que enfrenta una alta carga tributaria. “Lo que nosotros decimos es tratar de proteger la industria en el sentido de que todos aportemos de igual a igual. Y ahí después gana siempre el mejor”, añadió.
La visión regional no es nueva para Stellantis, que combina intereses italianos, franceses y estadounidenses. En mayo de 2025, Emanuele Cappellano, entonces presidente de Stellantis Sudamérica, explicó que la política de precios en Argentina se definía en función de los costos, el mercado y la competitividad. En esa ocasión, destacó la historia de la empresa en el país: “Tenemos una historia muy fuerte con Argentina, son 70 años fabricando y 105 años vendiendo autos en este país. [...] No tomamos decisiones de inversiones tomando condiciones temporales. Si la decisión tuviera que ser tomada hoy, para el corto plazo, no sería una decisión económicamente viable. Nosotros conocemos bien Argentina, tenemos más de 5.000 personas trabajando en Argentina”.
El reemplazo de Cappellano por Zola no modificó el marco general de las decisiones. La operación argentina busca defender sus plantas mediante la producción, las exportaciones y la mejora de costos, evaluando la continuidad en función de la rentabilidad de toda la estructura regional, con Brasil como centro gravitacional. Actualmente, Stellantis mantiene actividad en las plantas de El Palomar y Ferreyra, donde se prepara el inicio de producción de un nuevo motor hacia fin de año.