El diputado nacional Juan Pablo Luque visitó la localidad de Sarmiento para mantener encuentros con vecinos afectados por la pérdida de empleos, sobre todo en el sector petrolero, uno de los motores económicos de la región. Durante las reuniones, los ciudadanos manifestaron su preocupación por la ausencia de respaldo político y sindical frente a una situación que impacta fuertemente en las familias de Chubut.
La problemática del desempleo no se limita a Sarmiento, sino que también alcanza a Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y otros puntos del sur provincial, donde la crisis petrolera repercute negativamente en el comercio, los servicios y los emprendimientos locales.
En los encuentros, los vecinos relataron casos de trabajadores que, tras más de dos décadas en una misma empresa, perdieron sus empleos de manera abrupta. Además, comentaron que muchas personas se vieron obligadas a cambiar de oficio, buscar empleo en otras provincias o aceptar retiros voluntarios. A pesar de la pérdida de ingresos, las familias continúan afrontando gastos cotidianos, pagos de viviendas y servicios esenciales.
Uno de los reclamos más sentidos fue: "Estamos abandonados. Nadie de los que hoy están gobernando levantó la voz por nosotros".
Luque atribuyó una responsabilidad política a cada empleo perdido y criticó la falta de respuestas ante el deterioro económico. "Cuando nos tocó gobernar, nuestra prioridad era generar trabajo. Como peronistas sabemos lo que significa el empleo formal, tener un salario, derechos y la posibilidad de construir un futuro. Lo que estamos viendo hoy es muy doloroso, porque hay personas que dedicaron toda su vida a trabajar y de repente se quedaron sin nada, sin que nadie saliera a defenderlas", afirmó.
El diputado insistió en que las decisiones políticas son fundamentales para proteger el empleo y crear oportunidades. "Las cosas se cambian políticamente, para bien o para mal. Cuando hay decisiones para defender el trabajo, se generan oportunidades. Cuando nadie se hace cargo, las consecuencias las terminan pagando las familias. Y eso es lo que estamos escuchando en cada ciudad que recorremos", explicó.
Además, Luque advirtió sobre la necesidad de no aceptar como normal la pérdida de puestos laborales sin que existan respuestas para los afectados. "No podemos naturalizar que la gente pierda su trabajo y nadie haga nada", subrayó.
Durante las reuniones también surgieron inquietudes relacionadas con la carencia de obras públicas, el deterioro de la infraestructura escolar, incumplimientos laborales y las dificultades que enfrentan comerciantes y emprendedores para sostener sus actividades.
El legislador señaló que la pérdida de empleo afecta a diversos sectores comunitarios y se suma a los obstáculos para promover nuevos desarrollos. En ese sentido, afirmó que Sarmiento requiere una planificación integral que potencie su capacidad productiva, fortalezca la actividad agrícola y mejore la infraestructura. También valoró la posibilidad de fomentar oportunidades ligadas al comercio, la cultura, la gastronomía y los servicios.
"Tenemos que volver a construir un ecosistema productivo. Eso requiere un plan, equipos de trabajo y, fundamentalmente, gobernantes que tengan como prioridad generar empleo genuino. No alcanza con anunciar obras o hablar de desarrollo si después las oportunidades no llegan a la gente", enfatizó.
Luque también expresó su preocupación por el sentimiento de desprotección que manifiestan los trabajadores desempleados, criticando la falta de acompañamiento en medio de la crisis económica. "Lo más triste es escuchar a trabajadores que sienten que están solos. Que perdieron su empleo y nadie los llamó, nadie los acompañó, nadie los defendió. No podemos acostumbrarnos a eso. El trabajo es mucho más que un sueldo: es dignidad, tranquilidad y la posibilidad de proyectar una vida", afirmó.
Para finalizar, el diputado planteó la urgencia de recuperar una agenda de desarrollo que priorice el empleo y la capacidad productiva de la provincia. "Chubut necesita volver a generar trabajo, recuperar su capacidad productiva y tener un Estado que esté presente cuando las familias más lo necesitan. Para eso hay que escuchar, planificar y trabajar. Porque detrás de cada puesto de trabajo que se pierde hay una familia que ve cómo se le complica su presente y se le achica su futuro", concluyó.