El gobernador de Alberto Weretilneck encabezó en Viedma una reunión de trabajo con nueve intendentes de municipios productores de hidrocarburos para analizar la nueva modalidad de distribución de las regalías hidrocarburíferas. La propuesta busca actualizar el esquema vigente desde 2004 y adecuarlo a la actual realidad productiva de la provincia.
Acompañaron el encuentro el ministro de Gobierno, Trabajo y Turismo, Agustín Ríos, y la secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya, quien estuvo a cargo de la presentación técnica. La jornada incluyó además una reunión previa con los 39 municipios rionegrinos para comenzar a debatir la actualización de los índices de coparticipación.
Una distribución acorde a la realidad productiva
Durante la exposición, Moya explicó que el volumen de producción hidrocarburífera es dinámico y que los ejidos municipales no siempre coinciden con la totalidad de las áreas en actividad. También remarcó que existen localidades con incidencia directa o indirecta de la actividad que no estaban contempladas en el esquema original.
Frente a este escenario, la Provincia propuso una metodología basada en criterios técnicos, objetivos y verificables, que reflejen la incidencia real del desarrollo hidrocarburífero en cada comunidad.
Más municipios, más equidad
La iniciativa contempla la zonificación de la superficie afectada en cuatro zonas productoras y la incorporación de cinco nuevos municipios: Mainqué, Ingeniero Huergo, General Enrique Godoy, Villa Regina y Chichinales.
De este modo, se conformará un total de 14 municipios productores reconocidos, ampliando el alcance territorial del impacto petrolero y su efecto en las economías locales.
Nuevo Índice de Distribución Anual
La propuesta establece un Índice de Distribución Anual compuesto por dos variables principales. La primera, denominada “producción-distancia”, considera la producción acumulada del año anterior y la incidencia indirecta en municipios ubicados hasta 100 kilómetros de las zonas productoras, con una distribución inversamente proporcional a la distancia.
La segunda variable contempla los pozos en ejido municipal, ponderando un 70% los pozos con producción y un 30% los pozos sin producción, reconociendo así tanto la incidencia directa como el impacto estructural de la actividad hidrocarburífera en cada localidad.