La construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya tiene un impacto económico concreto en Río Negro. Entre enero de 2025 y agosto de 2026, la actividad vinculada al proyecto generó $53.779 millones en concepto de Impuesto sobre los Ingresos Brutos, de los cuales $14.251 millones se distribuyen entre los 39 municipios de la provincia a través de la coparticipación municipal.
Los resultados forman parte de la estrategia energética impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck, que busca posicionar a Río Negro como una provincia exportadora de petróleo y gas, atraer inversiones de gran escala y generar nuevos recursos para el desarrollo de las comunidades.
Una estrategia para transformar el perfil energético provincial
La decisión de preparar a Río Negro para convertirse en un punto estratégico de exportación de hidrocarburos comenzó a tomar forma en 2022, cuando la Provincia modificó las condiciones que limitaban el uso de su costa para la salida de exportaciones energéticas.
Durante la gestión de Weretilneck, ese proceso sumó nuevas medidas, entre ellas la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de atraer proyectos de gran escala, promover el empleo y diversificar la economía provincial.
En ese escenario, la construcción de VMOS aparece como una de las primeras expresiones concretas de esa política. La actividad asociada al proyecto no solo moviliza a las empresas que trabajan directamente en la obra, sino que también genera movimiento económico en otros sectores vinculados con la provisión de bienes y servicios.
Más de 500 proveedores participan del movimiento económico
El impacto de la construcción del oleoducto se extiende mucho más allá de las compañías contratistas. La actividad alcanza a empresas relacionadas con el transporte, la logística, el combustible, el comercio, el alojamiento y la alimentación, entre otros rubros.
De acuerdo con los registros de la Agencia de Recaudación Tributaria de Río Negro, durante los 20 meses analizados se identificaron dos niveles de actividad económica vinculados al proyecto.
Por un lado, 20 empresas proveedoras directas tributaron $40.779 millones en concepto de Ingresos Brutos. Por otro, más de 500 proveedores que trabajan para esas contratistas aportaron otros $13.000 millones.
En conjunto, ambos grupos generaron una recaudación de $53.779 millones. Los datos permiten dimensionar cómo una inversión de gran escala puede extender sus efectos a distintos sectores de la economía, generando oportunidades para empresas y prestadores de servicios.
Cómo se distribuyen los $14.251 millones
Uno de los aspectos centrales de esta recaudación es que sus beneficios alcanzan a las administraciones locales de toda la provincia. Según la legislación rionegrina, el 26,5% de lo recaudado por el Impuesto sobre los Ingresos Brutos se distribuye entre los municipios mediante el sistema de coparticipación.
De los $14.251 millones correspondientes a los gobiernos locales por la actividad vinculada a VMOS, $10.806 millones provienen de los tributos generados por las 20 empresas proveedoras directas de la obra.
Los $3.445 millones restantes corresponden a los aportes de los más de 500 proveedores que integran el segundo nivel de actividad económica.
La distribución se realiza de acuerdo con los índices de coparticipación correspondientes a cada uno de los 39 municipios de Río Negro. De esta manera, una inversión energética concentrada en determinadas zonas genera recursos que también llegan a otras localidades del territorio provincial.
Estos ingresos representan fondos para las administraciones municipales, que pueden destinarlos a atender sus necesidades y acompañar el desarrollo de sus comunidades, de acuerdo con sus prioridades presupuestarias.
Fiscalización para garantizar el cumplimiento tributario
El crecimiento de la actividad energética también plantea nuevos desafíos para el Estado provincial. Además de generar condiciones para atraer inversiones, el Gobierno busca garantizar que las empresas que desarrollan actividades en Río Negro cumplan con sus obligaciones fiscales.
Con ese objetivo, la Agencia de Recaudación Tributaria creó un área de fiscalización especializada en los sectores energético, hidrocarburífero y minero.
La tarea incluye controles sobre contratistas, subcontratistas y prestadores de servicios para verificar que estén correctamente inscriptos y tributen de acuerdo con las normas vigentes.
El propósito es asegurar que una parte de la riqueza generada por estas actividades se traduzca en recursos fiscales para la Provincia y los municipios, fortaleciendo las finanzas públicas y acompañando el crecimiento de las distintas localidades.
VMOS, una pieza clave para la exportación de petróleo
Río Negro busca consolidarse como un punto estratégico para la exportación de petróleo y gas desde la costa atlántica. En ese camino, el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur constituye una infraestructura central para ampliar la capacidad de transporte de hidrocarburos y acompañar el desarrollo del sector energético.
Los recursos tributarios generados durante la construcción, su distribución entre los municipios y la participación de cientos de proveedores muestran que el impacto económico del proyecto excede la obra en sí misma.
La estrategia provincial apunta a que las grandes inversiones impulsen el empleo, movilicen la actividad comercial y productiva y generen nuevos ingresos públicos.
En ese contexto, los $14.251 millones distribuidos entre los municipios rionegrinos representan uno de los resultados económicos asociados a VMOS durante los primeros 20 meses analizados, mientras la Provincia avanza en su objetivo de fortalecer su perfil exportador y extender los beneficios de la actividad energética al conjunto del territorio.