La decisión política de dejar afuera a Trevelin de la agenda oficial de la misión del Banco Mundial en Chubut generó un fuerte malestar entre prestadores turísticos, comerciantes y referentes locales, que consideran incomprensible que uno de los principales destinos turísticos de la provincia no haya sido incluido en una recorrida vinculada al desarrollo y las oportunidades de inversión para la región.
La polémica tomó estado público luego de los cuestionamientos expresados por el intendente Héctor "Cano" Ingram y posteriormente por el diputado nacional Juan Pablo Luque. Sin embargo, el descontento excede a la dirigencia política y se extiende entre quienes sostienen diariamente la actividad turística en Trevelin.
Para muchos referentes del sector, la exclusión resulta especialmente grave porque Trevelin se ha consolidado en los últimos años como el verdadero motor turístico de la Cordillera chubutense. Los campos de tulipanes, las propuestas gastronómicas, la ruta galesa, el turismo rural, las bodegas, el Parque Nacional Los Alerces y la permanente incorporación de nuevos emprendimientos han convertido a la localidad en uno de los destinos con mayor crecimiento y proyección de toda la Patagonia.
Por eso, sostienen que resulta difícil entender cómo una visita de semejante relevancia institucional no contempló a una de las localidades que más tiene para mostrar en materia de desarrollo turístico, integración regional y generación de empleo privado.
Las críticas apuntan directamente al ministro de Turismo, Diego Lapenna, quien desde su llegada a la cartera acumula cuestionamientos por parte de distintos actores de la Cordillera. La falta de promoción sostenida de los destinos cordilleranos, las demoras en proyectos estratégicos y la ausencia de una política clara para potenciar el turismo regional son observaciones que se repiten cada vez con más frecuencia.
En ese contexto, la exclusión de Trevelin es vista como un nuevo error político y de gestión. Prestadores turísticos advierten que las decisiones vinculadas al desarrollo de la actividad no deberían estar condicionadas por diferencias partidarias ni por la relación política entre los intendentes y el Gobierno Provincial.
"Si existe un lugar que debía estar en la agenda era Trevelin", señalan referentes del sector, quienes recuerdan que la localidad viene liderando el crecimiento turístico de la región y representa uno de los principales ejemplos de diversificación económica basada en el turismo.
La situación también reaviva una discusión más profunda sobre el lugar que ocupa la Cordillera dentro de las prioridades del Gobierno Provincial. Mientras se habla de integración y desarrollo regional, muchos observan que las decisiones concretas parecen ir en sentido contrario.
La visita del Banco Mundial representaba una oportunidad para mostrar proyectos, infraestructura, emprendimientos y potencialidades de una de las localidades más dinámicas de Chubut. Haber dejado afuera a Trevelin no solo generó malestar institucional, sino que también alimentó la sensación de que las decisiones políticas continúan pesando más que las necesidades y oportunidades de desarrollo de la región.
Para numerosos actores vinculados al turismo, el mensaje que deja esta situación es preocupante: cuando se trata de definir prioridades, ni siquiera el principal destino turístico emergente de la Cordillera parece estar a salvo de las disputas políticas.