En el marco de una multitudinaria Fiesta Nacional del Chocolate, la calle Mitre volvió a ser el escenario de una verdadera hazaña gastronómica. Más de 200 maestros chocolateros, junto a estudiantes de la Escuela de Hotelería —tanto del nivel secundario como terciario—, unieron esfuerzos para dar vida a la barra de chocolate artesanal más larga del mundo, alcanzando una extensión récord de 222 metros.
El evento contó con un fuerte marco institucional que reflejó la importancia turística y económica de la fiesta. El intendente Walter Cortés, acompañado por gran parte de su equipo de gobierno, compartió el histórico momento junto a vecinos y turistas que colmaron el centro de la ciudad.
Durante la jornada, se lo vio muy cercano y entusiasmado, recorriendo cada tramo de la barra junto al secretario de Turismo, Eric Guzmán, dialogando con los maestros chocolateros, saludando a las familias presentes y tomándose fotografías con quienes se acercaban a vivir este momento único. Incluso, una vez finalizada la elaboración, participó activamente en la distribución de chocolate, sumándose al espíritu festivo que caracteriza a este evento.
En un momento de la jornada, el intendente Walter Cortés tomó la palabra para agradecer la presencia de vecinos y turistas, y puso en valor la importancia de la Fiesta Nacional del Chocolate como uno de los grandes motores turísticos de la ciudad. En ese sentido, destacó el impacto positivo que genera en la economía local, con una fuerte llegada de visitantes que dinamiza el trabajo de comercios, emprendimientos y prestadores de servicios, consolidando a Bariloche como uno de los destinos más elegidos del país.
La imponente postal barilochense contó además con la presencia del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck. También estuvieron presentes el intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano; el Director Ejecutivo de la Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR), Diego Piquín; autoridades provinciales, concejales municipales y representantes de distintas instituciones.
La elaboración de la barra, corazón de la fiesta, requiere de una sincronización perfecta. Decenas de trabajadores del sector chocolatero local volcaron el chocolate templado sobre la extensa mesa para luego esparcirlo y decorarlo antes de que solidificara, en un espectáculo visual que fue seguido con aplausos y emoción por miles de personas.
Una vez homologada la medida de los 222 metros, se realizó el tradicional corte simbólico de las primeras porciones. Minutos después, miles de porciones del mejor chocolate del mundo fueron distribuidas gratuitamente entre el público, coronando una tarde que volvió a poner en valor la identidad de Bariloche.
Tras participar de este momento central de la fiesta, el intendente, acompañado por parte de su equipo de gobierno y el gobernador, se trasladó al Teatro La Baita, donde la música también tuvo su espacio con el Festival de Música del Chocolate. Allí se presentó “Sinfonía de una Gloria”, a cargo de la Filarmónica de Río Negro, en una sala colmada de público. Cortés disfrutó del espectáculo, que se vivió con gran emoción, compartiendo la velada con vecinos y turistas en un ambiente festivo y cultural de primer nivel.
En el marco de la Fiesta Nacional del Chocolate, el intendente también acompañó las distintas propuestas que forman parte del cronograma, participando de espectáculos como “Supernova” y el tradicional show de mapping en el Centro Cívico. En cada uno de estos espacios, se lo vio cercano, compartiendo con vecinos y turistas que se acercaron a saludarlo, disfrutando de las actividades y del clima festivo que se vive en toda la ciudad.
Este tipo de eventos de alcance nacional refuerzan el posicionamiento de Bariloche como destino turístico de excelencia, generando un impacto directo y positivo en la economía local. Con una fuerte articulación entre el sector público y privado, la ciudad continúa fortaleciendo su perfil productivo y turístico, acompañando el crecimiento sostenido de la actividad y demostrando que, con planificación y trabajo, Bariloche y esta gestión están a la altura de los grandes desafíos.