Restos paleontológicos de un megaterio, una de las especies más imponentes de la megafauna sudamericana, fueron hallados en la costa del lago Nahuel Huapi, en jurisdicción de un área protegida cercana a San Carlos de Bariloche. El ejemplar corresponde a fauna extinta hace aproximadamente 16.000 años y su rescate abre una nueva ventana para comprender la historia natural de la región andina patagónica.
El trabajo es llevado adelante por la Asociación Paleontológica de Bariloche, encabezada por el paleontólogo Dr. Ari Iglesias y la directora del Museo Paleontológico de Bariloche, Dra. Ariana Paulina-Carabajal. El equipo está conformado por 12 colaboradores y especialistas que desarrollan tareas de investigación y rescate en la zona de Las Chacras, donde se concentra el operativo científico.
Este hallazgo se conecta con un antecedente clave: hace 15 años, un albañil que transitaba por el lugar encontró de manera fortuita un cráneo perteneciente también a un megaterio. Tras dar aviso inmediato a las autoridades y al Museo Paleontológico, la pieza fue resguardada y hoy se encuentra en exposición, convirtiéndose en uno de los atractivos más relevantes para quienes visitan la institución.
En una revisita reciente al sitio, el equipo científico identificó nuevos restos que corresponderían a este perezoso terrestre gigante, emparentado con los actuales pero de dimensiones colosales. El megaterio fue uno de los grandes mamíferos que habitaron Sudamérica durante el Pleistoceno, y su presencia en la zona cordillerana aporta datos valiosos para reconstruir el ambiente y las condiciones climáticas del pasado.
Desde el Parque Nacional Nahuel Huapi destacaron que desde hace años mantienen un convenio de trabajo conjunto con la Asociación Paleontológica de Bariloche, acompañando y poniendo en valor investigaciones que permiten profundizar el conocimiento sobre el patrimonio natural del territorio. En el marco de este proyecto, personal del Área de Biología de la Conservación, del Museo de la Patagonia y guardaparques de la Zona Centro se hicieron presentes en el sitio para reconocer el área y acompañar el desarrollo de las tareas.
El rescate no solo implica la recuperación física de los restos fósiles, sino también un cuidadoso trabajo de registro, documentación y análisis científico que permitirá contextualizar el hallazgo dentro de la historia geológica y biológica del área. Cada fragmento recuperado representa una pieza fundamental en el rompecabezas del pasado profundo de la Patagonia.
Quienes deseen conocer más sobre este importante descubrimiento y la riqueza paleontológica regional pueden acercarse al Museo Paleontológico y a la Asociación Paleontológica de Bariloche, espacios dedicados a la investigación, preservación y difusión de un patrimonio que pertenece a toda la comunidad. El lago Nahuel Huapi, además de su belleza paisajística, sigue revelando historias de un tiempo remoto que aún late bajo sus costas.