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11 de Octubre de 2026

Argentina sigue siendo el país más caro de América Latina en ropa y restaurantes pese a leve baja en julio

Aunque en julio los precios medidos en dólares bajaron un 0,3%, Argentina mantiene su liderazgo en costos elevados en indumentaria y gastronomía según el índice de Fundar.

Por Redacción

Sabado, 10 de octubre de 2026 a las 22:06

Argentina continúa siendo el país con los precios más elevados de América Latina para la compra de ropa y la gastronomía, a pesar de registrar en julio una leve caída del 0,3% en sus precios expresados en dólares. Esta reducción mensual no fue suficiente para modificar la posición del país en estos dos sectores, que siguen encabezando el ranking regional.

El Índice Mensual de Precios Relativos elaborado por Fundar compara los costos argentinos con los de otros países latinoamericanos para identificar en qué categorías resulta más caro o barato vivir. Según este informe, aunque Argentina lidera en indumentaria y restaurantes, el nivel general de precios se sitúa un 1,7% por debajo del promedio regional tomando como referencia el dólar oficial.

Desde la asunción de Javier Milei, los precios en moneda estadounidense acumulan un aumento del 2,3%, y en comparación con enero de 2021, la suba alcanza el 74,4%, de acuerdo con Fundar.

¿Por qué bajaron los precios en dólares en julio? La caída se explica por la diferencia entre la inflación local y la evolución del tipo de cambio oficial. En ese mes, los precios en pesos aumentaron un 2,1%, mientras que el dólar oficial se incrementó un 2,4%. Al avanzar la cotización de la divisa por encima de la inflación, los bienes y servicios argentinos se abarataron un 0,3% medidos en dólares.

Además, el promedio de precios en América Latina subió un 0,6%, por lo que Argentina se abarató un 0,9% frente a la región durante julio. Esta mejora representa un alivio en competitividad, aunque no altera la posición ni las diferencias acumuladas entre países.

La indumentaria es uno de los sectores donde la diferencia de precios con otros países es más notoria. Argentina ocupa el primer puesto regional en esta categoría, con valores superiores que impactan en las decisiones de compra de los consumidores. La alta diferencia puede motivar a quienes tienen la posibilidad a optar por comprar ropa en el extranjero o a través de comercios internacionales.

Entre los factores que influyen en el precio final de las prendas se encuentran los costos de producción y comercialización, impuestos, alquileres y la competencia con productos importados. Sin embargo, el índice de Fundar mide niveles relativos y no determina la proporción específica de cada uno de estos elementos en la diferencia de precios.

En cuanto a la gastronomía, Argentina también presenta los precios más altos de América Latina en restaurantes y bares. Esta situación afecta tanto el consumo interno, donde el gasto en comida fuera del hogar representa una porción significativa del presupuesto, como el turismo, ya que el encarecimiento en dólares reduce la competitividad del país frente a otros destinos.

Cuando los precios locales crecen más rápido que en otros países, los turistas comparan cada vez más el costo de comer, alojarse y consumir servicios, lo que puede influir en su gasto y en la competitividad de los establecimientos argentinos.

El relevamiento de Fundar abarca 11 categorías de consumo. Además de indumentaria y restaurantes, Argentina presenta precios superiores al promedio regional en comunicaciones, donde se encuentra casi al nivel de Costa Rica, el país más caro en ese rubro. En transporte, los precios están alrededor del promedio latinoamericano.

Por otro lado, Argentina resulta más barata que el promedio regional en alimentos, educación, vivienda y servicios, alcohol y tabaco, y salud. Esto muestra que el encarecimiento no es homogéneo y depende del tipo de producto o servicio.

La evolución de los precios en dólares depende de la relación entre la inflación interna y el tipo de cambio. Si la inflación en pesos supera la suba del dólar, los productos locales se encarecen para el extranjero, y viceversa. La baja en julio evidencia que esta relación puede variar mes a mes.

La competitividad también está condicionada por costos de producción, estructura impositiva, productividad y condiciones sectoriales. Para el comercio y el turismo, la brecha de precios con el exterior es una variable clave: una indumentaria cara puede fomentar compras en el exterior, mientras que una gastronomía costosa puede limitar el gasto turístico.

En definitiva, aunque Argentina logró una mejora en términos de precios en dólares durante julio, sigue siendo el país más caro de América Latina en ropa y restaurantes, manteniendo diferencias significativas con respecto a sus vecinos.