Epuyén atraviesa horas críticas en medio de una doble crisis que golpea de lleno a la comunidad: a la devastación provocada por los incendios forestales se suma ahora una delicada situación económica que agrava aún más el escenario.
El fuego dejó un saldo de viviendas afectadas, pérdidas productivas, familias evacuadas y un fuerte impacto ambiental y emocional en los pobladores de Epuyén, que aún intentan recomponerse. En ese contexto, la falta de respuestas concretas profundiza el malestar social.
A esta emergencia se agrega un nuevo conflicto: el Municipio todavía no ha abonado los sueldos a sus trabajadores, una situación que genera incertidumbre y tensión en una localidad ya duramente castigada. La falta de pago se suma a los problemas cotidianos derivados del incendio, como la pérdida de ingresos, las dificultades para retomar la actividad económica y la necesidad de asistencia estatal.
Mientras Epuyén intenta salir de la emergencia, la combinación de desastre ambiental y crisis financiera deja al descubierto la fragilidad de la situación local y la urgencia de medidas que acompañen a una comunidad que hoy enfrenta uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.