La localidad cordillerana de Epuyén atraviesa uno de los momentos políticos más críticos de los últimos años. Tras la fallida destitución del intendente José Contreras —que no alcanzó la mayoría necesaria—, este jueves renunciaron dos ediles, profundizando la parálisis institucional del Concejo Deliberante.
La semana pasada se realizó una sesión especial con un único punto en el orden del día: el dictamen de la Comisión Acusadora de Juicio Político contra el intendente. El pedido de remoción estaba sustentado en presuntas irregularidades administrativas, falta de transparencia y documentación, y posibles desvíos de fondos vinculados a la Emergencia Ígnea 2025, además de cuestionamientos por habilitaciones y convenios con privados. Para que la destitución prosperara, se necesitaban cinco votos de los siete integrantes del cuerpo. La votación finalizó 4 a 3, insuficiente para apartar al jefe comunal.
Los votos favorables a la destitución provinieron de Mara Sánchez, Juliana Oporto, Anuar Fernández —presidente del Concejo— y Lidia Barría. Sin embargo, los tres votos en contra garantizaron la continuidad de Contreras al frente del Ejecutivo municipal.
En medio de una nueva sesión cargada de tensión política y acusaciones cruzadas, este jueves renunciaron la concejal Mara Sánchez y el presidente del cuerpo, Anuar Fernández. Ambos dejaron sus bancas tras ser señalados en fuertes cuestionamientos que incluyen denuncias de nepotismo y presuntos actos de corrupción relacionados con la actual gestión municipal.
La crisis institucional abierta no solo deja a Epuyén con un Concejo Deliberante parcialmente desintegrado, sino que podría desencadenar intervenciones judiciales para garantizar su funcionamiento y definir su futura integración.