Juan Manuel Peralta finalizó recientemente su trabajo de campo en Guatemala, donde participó de una consultoría internacional vinculada a la Estrategia de Turismo Comunitario en la Reserva de Biosfera Maya 2026-2030. Durante su estadía trabajó con 13 iniciativas comunitarias y participó como expositor en un encuentro internacional sobre turismo comunitario.
La experiencia tuvo además un fuerte componente patagónico. Peralta llevó a Guatemala conocimientos y metodologías construidos durante años de trabajo con comunidades rurales y originarias de Esquel y la región. Su trayectoria incluye también su paso por la Secretaría de Turismo de Trevelin, desde donde impulsó experiencias vinculadas al turismo rural en Lago Rosario, Sierra Colorada, Los Cipreses, Aldea Escolar y otros sectores de la cordillera.
Durante el trabajo en Petén realizó entrevistas, talleres y reuniones con comunidades y conoció de cerca el modelo de manejo forestal comunitario de la Reserva de Biosfera Maya. Allí encontró similitudes con los desafíos que enfrenta la Reserva de Biosfera Andino Norpatagónica, particularmente en la necesidad de compatibilizar conservación ambiental, producción, desarrollo y generación de oportunidades para quienes viven en esos territorios.
Para Peralta, uno de los puntos centrales es dejar de pensar al turismo solamente como promoción de destinos. “Lo que necesitamos es una mirada estratégica que permita articular todo eso y generar oportunidades, para nuestros jóvenes y para quienes viven y producen en el territorio”, sostuvo.
La participación en Guatemala también muestra la posibilidad de exportar conocimiento y servicios profesionales desarrollados desde la Patagonia, llevando metodologías y experiencias locales a proyectos internacionales y recuperando luego esos aprendizajes para aplicarlos en la región.
Peralta regresó a Esquel con la idea de que el turismo comunitario puede convertirse en una herramienta concreta de arraigo, identidad, conservación y generación de oportunidades, y que parte de lo aprendido en Guatemala puede servir para pensar nuevas propuestas para la cordillera patagónica.