La inflación en Argentina volvió a experimentar un aumento en marzo, alcanzando un 3,4% mensual, según el informe divulgado este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Con este dato, el incremento acumulado en lo que va del año llega al 9,4%, cifra que se acerca al pronóstico oficial establecido en el Presupuesto para todo 2026.
Marzo marcó el séptimo mes consecutivo de alza inflacionaria, partiendo de un 1,9% registrado en agosto del año anterior. Entre las categorías analizadas, Educación sufrió el mayor aumento mensual en marzo, con un 12%, mientras que Equipamiento y mantenimiento del hogar fue la que menos subió, con un 1,3%.
En cuanto a las regiones del país, el Noreste fue la zona con la mayor suba a nivel mensual, llegando al 4,1%, mientras que la Patagonia registró la menor, con un 2,5%. Estos datos reflejan las diferencias regionales en la dinámica de precios.
Tras la publicación del IPC, el ministro de Economía, Luis Caputo, compartió en su cuenta de X un análisis del informe, señalando que “el IPC Nacional registró en marzo una variación mensual de 3,4%, con una suba de 3,2%, 5,1% y 1,0% en las categorías núcleo, regulados y estacionales, respectivamente”.
Además, destacó una desaceleración en la Canasta Básica Alimentaria, que pasó de un aumento mensual del 3,2% en febrero a 2,2% en marzo. La Canasta Básica Total también mostró una leve caída en su ritmo de incremento, bajando de 2,7% en febrero a 2,6% en marzo.
El ministro también remarcó el efecto que tuvo el conflicto en Medio Oriente sobre la economía local, afirmando que “en el mes se registró un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países”. Además, mencionó que la economía está atravesando un proceso de ajuste en los precios relativos, particularmente en servicios regulados y en los precios de carnes y derivados.
En su evaluación, Caputo aseguró que la inflación frenará su ritmo ascendente y explicó: “La inflación es un fenómeno monetario, y puede acelerarse por un aumento en la oferta monetaria, una caída en la demanda o una combinación de ambas. A medida que el impacto rezagado del desplome pre electoral en la demanda de dinero el año pasado vaya perdiendo fuerza, el orden fiscal y monetario permitirán que la inflación continúe su convergencia hacia niveles internacionales”.