A través de un posteo en redes sociales, Luque sostuvo que la reforma “recorta el alcance del subsidio por Zona Fría y traslada más costos a los usuarios”, señalando que en la Patagonia el frío “no es una elección”, sino una condición climática que obliga a un mayor consumo de gas y electricidad durante gran parte del año.
El legislador remarcó que, de avanzar los cambios, muchos hogares podrían afrontar aumentos significativos en sus facturas. Según los datos difundidos en la publicación, las subas podrían ir del 30% al 80% en gas y entre el 20% y el 50% en energía eléctrica para sectores que queden fuera de los subsidios.
“Menos subsidios, tarifas más altas y un criterio que no contempla nuestra realidad”, expresó Luque, quien además defendió el esquema de Zona Fría como una herramienta de compensación para las provincias del sur del país.
En ese contexto, también planteó que la Patagonia enfrenta costos de vida más elevados y una mayor cantidad de meses de bajas temperaturas, por lo que consideró que eliminar o reducir la asistencia energética “no es quitar un privilegio, sino afectar una necesidad básica”.