Este miércoles, el oficialismo buscará obtener la media sanción para el proyecto de reforma laboral en el Congreso de la Nación, mientras una multitudinaria movilización en rechazo a la iniciativa se desarrolla en las calles porteñas.
La jornada comenzó con una fuerte presencia policial en los alrededores del Palacio Legislativo y la Casa Rosada, con camiones hidrantes y un operativo conjunto entre la Ciudad de Buenos Aires y las fuerzas federales. Las principales columnas de manifestantes partieron desde Plaza de Mayo hacia el Congreso a partir de las 11:00.
Roberto Aguiar, titular de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), advirtió a los gobernadores que respalden la reforma: “Firmarán su sentencia de muerte”, reflejando la tensión que rodea el debate legislativo.
Las protestas derivaron en enfrentamientos entre manifestantes y la policía. Según informó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, las fuerzas aplicaron el protocolo antipiquete tras incidentes graves. Se registraron tres efectivos de Gendarmería y tres de la Policía Federal heridos, mientras que dos manifestantes quedaron detenidos.
Los choques comenzaron con lanzamiento de piedras y palos hacia los agentes, para luego escalar con la aparición de bombas molotov. Los manifestantes rompieron veredas para recolectar proyectiles y arrojaron botellas de vidrio, a lo que la policía respondió con gas lacrimógeno, agua y camiones hidrantes para dispersar a la multitud y apagar fuegos.
Integrantes de los partidos MST y PTS participaron en los ataques desde detrás del vallado frente al Congreso, llegando a derribar una valla. Sin embargo, las fuerzas federales mantuvieron la línea sin cruzar el perímetro ni entablar contacto físico directo con los manifestantes, limitándose a controlar la situación con los medios mencionados.
En medio del debate, el presidente de la Nación se expresó en redes sociales sobre los incidentes: “Del otro lado tenemos esto”, manifestó Javier Milei, en referencia a la violencia registrada afuera del recinto.
La senadora Juliana Di Tullio confirmó el fallecimiento de un manifestante durante la sesión en el Senado, un hecho que también fue mencionado en un mensaje por Cristina Kirchner, sumando gravedad al contexto de la jornada.