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27 de Enero de 2026

“Pedirle a Dios que llueva”: las declaraciones de Laura Mirantes a medios nacionales

Laura Mirantes, coordinadora del Comité de Operaciones de Emergencia, advirtió en declaraciones a TN Todo Noticias que la sequía extrema y el viento patagónico dejan poco margen para frenar los incendios, y reconoció que hoy la única esperanza está puesta en la llegada de lluvias abundantes que permitan cambiar el escenario.

Por Redacción

Martes, 27 de enero de 2026 a las 09:45

Los incendios forestales continúan activos en distintos puntos y mantienen en vilo a comunidades enteras de la cordillera. El Parque Nacional Los Alerces, Villa Lago Rivadavia y la zona de Cholila se encuentran entre los sectores más afectados por el avance del fuego, en un contexto marcado por la sequía extrema y las condiciones climáticas adversas.

A pesar del despliegue de brigadistas y recursos en terreno, el comportamiento del fuego sigue siendo impredecible y dificulta cualquier intento de control definitivo.

Laura Mirantes, coordinadora del Comité de Operaciones de Emergencia, fue clara al describir el escenario que se enfrenta en la región. “Contra la naturaleza y el viento patagónico no se puede hacer nada”, señaló, al tiempo que remarcó que “la sequía que tenemos en la Patagonia no nos acompaña” y agrava aún más la situación.

En ese marco, Mirantes reconoció que las condiciones actuales dejan escaso margen de maniobra y que la evolución del incendio depende en gran medida de un cambio climático significativo. “Nos queda primero pedirle a Dios que nos mande una buena cantidad de precipitación de agua”, expresó, reflejando la preocupación que atraviesa a quienes trabajan en la emergencia.

Mientras tanto, las autoridades continúan monitoreando el avance del fuego y sostienen los operativos de prevención y control en las zonas más comprometidas, con el objetivo de resguardar a la población y minimizar el impacto ambiental en áreas de altísimo valor natural. La incertidumbre persiste y la atención sigue puesta en el clima, que hoy aparece como el factor decisivo para frenar la emergencia.