Un devastador incendio en el pueblo de Los Gallardos, ubicado en la provincia de Almería, Andalucía, ha dejado un saldo trágico de 12 personas calcinadas, 8 hospitalizadas con quemaduras graves y 23 desaparecidos hasta la mañana del viernes (hora española). La mayoría de las víctimas son turistas británicos y belgas que residían temporalmente en la zona.
El fuego comenzó el jueves por la noche, presuntamente debido a la caída de un poste eléctrico. Los vecinos, atrapados por las llamas y el humo, intentaron escapar por rutas alternativas que se convirtieron en una trampa mortal. Cuatro de las víctimas fueron halladas dentro de un vehículo identificado como británico, mientras que otras siete fallecieron caminando por una rambla tras abandonar sus autos en un intento desesperado por evitar el avance del incendio.
Los Gallardos, con aproximadamente 3.000 habitantes, está ubicado en una zona montañosa con sólo dos accesos por carretera. Este pueblo, cercano a playas como Mojácar y al Parque Natural de Cabo de Gata, atrae a europeos del norte que buscan climas más cálidos y costos de vida más bajos para su retiro.
El presidente en funciones de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, detalló que el fuego se inició por un cable roto entre dos puntos eléctricos y avanzó rápidamente debido a las altas temperaturas, ráfagas de viento de hasta 50 km/h y la vegetación seca que actuó como combustible. “Se han quemado pinar, matorrales, monte bajo, un combustible perfecto que, con el viento, se convierte en una bomba de relojería”, señaló.
Ante la complejidad del terreno escarpado y la propagación veloz del incendio, las autoridades evacuaron a unas 700 personas de localidades vecinas, quienes fueron alojadas en un polideportivo y un convento. La Guardia Civil mantiene la búsqueda de posibles atrapados en viviendas y ha instalado un puesto en el puerto de La Garrucha para recibir denuncias y perfiles genéticos de familiares para la identificación de las víctimas.
Moreno Bonilla lamentó la tragedia y señaló que la mayoría de los fallecidos “no hicieron caso a las recomendaciones” oficiales y buscaron vías de escape alternativas que resultaron fatales. También confirmó que no hay argentinos afectados y que la mayoría de las víctimas son extranjeros, principalmente británicos y belgas.
La compañía eléctrica Endesa descartó responsabilidad en el inicio del incendio. Según la empresa, el cable involucrado pertenecía a una instalación privada, posiblemente de un restaurante abandonado, y no tenía tensión eléctrica al momento del siniestro.
El presidente regional explicó que no se emitió una alerta masiva vía celular para evitar confusión, ya que las indicaciones variaban según la ubicación de los vecinos, algunos debían refugiarse y otros evacuar. Además, destacó que “hay zonas que no tienen cobertura” telefónica.
Este incendio se posiciona como la tragedia más grave en la historia de Andalucía, con 3.200 hectáreas afectadas y un impacto que ha conmovido tanto a la población local como a los turistas residentes en la región.