En su día, los combatientes de incendios forestales de la Comarca Andina no tienen demasiado para festejar. Así lo expresó Jesús Riquelme, brigadista del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, durante la conmemoración realizada en Las Golondrinas: “Una cosa es conmemorar y otra festejar. Reconocer el día del combatiente es merecido, pero festejar… no tanto”.
Riquelme fue contundente al señalar la pérdida salarial que arrastra el sector y la falta de aumentos significativos durante la última temporada. “Los sueldos se siguen devaluando”, afirmó, marcando una problemática que ya es estructural para quienes arriesgan su vida cada verano.
Sobre el reciente anuncio oficial del sistema de jubilación anticipada, explicó que se trata de una pensión parcial destinada a un grupo reducido de brigadistas con muchos años de servicio, pero que “no soluciona de fondo la problemática general”. Muchos de los adicionales que conforman el salario no serán contemplados en ese porcentaje, lo que pone en duda el verdadero alcance del beneficio.
La falta de personal es otro punto crítico. Aunque ya no hay trabajadores precarizados, sí existe un déficit grave de brigadistas, lo que obligó a las bases a trabajar “una cantidad impresionante de horas” durante la última temporada. La necesidad de incorporar nuevas camadas es urgente y sostenida en el tiempo, advirtió.
La capacitación también aparece como una deuda. Si bien se realizan, son pocas en comparación con otros servicios. “Son necesarias porque hay gente que va a tener que ocupar cargos jerárquicos cuando los jefes se retiren”, sostuvo Riquelme.
En este 4 de Mayo, Día del Combatiente de Incendios, el reconocimiento moral no alcanza. Los brigadistas del Chubut reclaman lo básico: salarios dignos, formación, recambio generacional y decisiones políticas que dejen de postergar a quienes sostienen, con su cuerpo, la defensa de los bosques patagónicos.