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23 de Febrero de 2026

Guerra Milei - Madanes Quintanilla: el Gobierno elimina impuestos a la importación de hojas de aluminio

La medida afecta a ALUAR, único productor local, y busca frenar la concentración del mercado tras el aumento de su participación del 64% al 91% entre 2019 y 2024.

Por Redacción

Lunes, 23 de febrero de 2026 a las 16:27

Este lunes 23 de febrero, el Gobierno dispuso la eliminación de los impuestos a la importación de hojas de aluminio de poco espesor provenientes de China, un material comúnmente utilizado en envases y envoltorios. Esta decisión se formalizó mediante la Resolución 172/2026, que establece que la Aduana ya no aplicará el recargo a estas importaciones.

ALUAR, la única empresa productora de aluminio en Argentina y propiedad de Javier Madanes Quintanilla, es directamente afectada por esta medida. Madanes también es dueño de la empresa de neumáticos FATE, que cerró recientemente, dejando sin trabajo a 920 empleados. La gestión del presidente Javier Milei atribuye el cierre a una maniobra política y ha criticado a Madanes Quintanilla.

En marzo de 2020, el Ministerio de Desarrollo Productivo había aplicado un arancel del 28% a las hojas de aluminio importadas desde China, con una vigencia de cinco años, al considerar que estas ingresaban al mercado local de forma desleal. Sin embargo, un informe de la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) advirtió que mantener esos aranceles podría perjudicar a la producción nacional y favorecer la concentración del mercado.

El decreto oficial señala que ALUAR incrementó su participación en el mercado, pasando del 64% en 2019 a un 91% en 2024, lo que motivó la decisión de eliminar los aranceles para evitar una monopolización aún mayor. Además, el texto destaca que durante el período investigado entre 2022 y 2024, el precio relativo del foil de aluminio subió entre un 5% y 7% según la variedad, mientras que el precio internacional del aluminio cayó un 16%.

Con esta medida, el Gobierno busca equilibrar el mercado y evitar que ALUAR mantenga un dominio casi absoluto, pese a las advertencias sobre posibles daños a la producción nacional. La polémica se agrava en un contexto donde la industria local enfrenta cierres y pérdidas de empleo, como el caso reciente de FATE.