Los incendios forestales que afectan la cordillera de Chubut atraviesan una etapa crítica con frentes activos que avanzan sin pausa y una capacidad limitada para contenerlos. El ministro de Seguridad y Justicia provincial, Héctor Iturrioz, calificó la situación como “incontrolable” y señaló que solo un cambio drástico en las condiciones climáticas podría brindar un alivio real.
Según Iturrioz, el comportamiento del fuego cambió en las últimas horas, dejando atrás el patrón habitual de intensidad diurna y menor actividad nocturna. “Anoche no hubo cese de actividad nocturna, sino que el fuego tuvo una gran intensidad y avanzó mucho”, afirmó en declaraciones radiales, destacando que las altas temperaturas y la falta de lluvias continúan impulsando la propagación del incendio.
El avance de las llamas ya provocó daños directos en viviendas ubicadas en zonas boscosas, con al menos once casas destruidas. El fuego sigue avanzando sobre bosques nativos en dirección a la localidad de Maitén, en la Comarca Andina, mientras que las zonas cercanas a El Hoyo y Epuyén permanecen bajo constante defensa de los equipos de emergencia.
A pesar del refuerzo de recursos terrestres y aéreos, Iturrioz reconoció que la magnitud del incendio supera la capacidad operativa disponible. “Solo podemos retardarlo, aunque tengamos los recursos aéreos. La cabeza del incendio lo hace incontrolable. Hay que rezar que llueva y que cesen estos calores extraordinarios que no son habituales para la región”, expresó el funcionario.
El desgaste del personal también es un factor preocupante. Muchos brigadistas trabajan jornadas de 15 a 16 horas diarias, por lo que se inició un proceso de recambio para sostener el operativo. En ese marco, llegaron 63 brigadistas de Córdoba y se cuenta con la colaboración de equipos de otras provincias.
Sobre el origen del incendio, Iturrioz fue contundente en descartar causas accidentales. Aseguró que los peritajes confirmaron el uso de acelerantes y que el fuego comenzó en un punto estratégico del bosque, elegido para facilitar su rápida expansión. “Tenemos acreditado con suficiencia que fue intencional y la investigación avanza”, afirmó.
El foco inicial se produjo en una zona de vegetación densa y de difícil acceso, lo que refuerza la hipótesis de una acción planificada. “No se trata de una negligencia. Acá hubo una intención dolosa, en un lugar donde se sabía que el fuego se iba a expandir rápido y que iba a cortar la única vía de acceso a Puerto Patriada”, indicó el ministro.
Finalmente, Iturrioz advirtió sobre las consecuencias ambientales a largo plazo. “El daño es inconmensurable. Hay bosques con más de mil años de crecimiento que se están perdiendo. Generaciones de chubutenses no van a conocer este bosque como lo conocimos nosotros”, concluyó.