El diputado nacional Juan Pablo Luque volvió a poner el foco en la necesidad de cambiar el enfoque frente a los incendios forestales y reclamó comenzar de manera urgente con trabajos de prevención de cara a 2027. El legislador sostuvo que no se puede seguir actuando únicamente cuando el fuego ya está desatado y remarcó que la planificación debe ser permanente y sostenida durante todo el año.
En ese sentido, insistió en la importancia de avanzar con políticas concretas como la construcción de cortafuegos, la limpieza de bosques y la reducción del material combustible en zonas críticas, tareas que —según señaló— requieren decisión política y recursos antes de cada temporada de riesgo.
El planteo del diputado se da en un contexto alarmante: los incendios forestales registrados entre fines de 2025 y comienzos de 2026 arrasaron cientos de miles de hectáreas en la Patagonia, provocando evacuaciones masivas, destrucción de viviendas y graves daños ambientales . A esto se suma que especialistas advierten sobre la falta de estrategias preventivas sostenidas y la acumulación de vegetación seca, factores que agravan la propagación del fuego .
Luque ya había cuestionado la falta de previsión estatal frente a este tipo de catástrofes, señalando que “no prevenir es una decisión política” en un escenario de incendios cada vez más frecuentes . En la misma línea, impulsó iniciativas legislativas para declarar la emergencia ígnea y promover una gestión integral del riesgo, con financiamiento y planificación anticipada .
“El trabajo previo es fundamental para evitar consecuencias devastadoras en la gente y en el ambiente”, remarcan desde distintos sectores técnicos, que coinciden en que la prevención —más que el combate— es la herramienta más eficaz frente a un fenómeno que se vuelve cada vez más recurrente en la región.
Así, el debate vuelve a instalarse con fuerza: dejar atrás la reacción tardía y avanzar hacia una política sostenida de prevención que permita llegar mejor preparados a las próximas temporadas de incendios.