La muerte de Ángel López, un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia, está siendo investigada como un posible caso de maltrato sistemático por parte de su madre biológica, Mariela Altamirano, y su padrastro, Michel Kevin González. Según el fiscal general Cristian Olazábal, los datos recogidos durante el fin de semana reforzaron la sospecha de que el menor fue agredido dentro de la casilla donde vivía con ambos.
“En base a ello se solicitó la orden de detención para someterlos a proceso”, explicó Olazábal, señalando que la fiscalía trabaja con la hipótesis de que Ángel fue víctima de violencia en un contexto compatible con el llamado “síndrome del niño maltratado”. “Estaríamos en presencia de ese cuadro”, afirmó el fiscal.
El informe preliminar entregado el domingo al fiscal Facundo Oribones fue clave para avanzar en la investigación. En dicho informe se describen múltiples hallazgos en el examen externo e interno del cuerpo del niño, incluyendo la detección de al menos 22 traumatismos internos en la cabeza. Estas lesiones no presentan marcas visibles en el exterior y su mecanismo de producción es difícil de determinar, ya que “son todos traumas internos sin correspondencia externa”, precisó Olazábal.
Según el análisis forense, los hechos que causaron la muerte del menor habrían ocurrido entre el 2 y el 5 de abril, antes de la intervención policial y médica. El fiscal aclaró que esta fecha es una estimación basada en un análisis global y no una precisión exacta del examen forense.
Mientras se esperan los resultados definitivos, la causa sigue su curso judicial. Para este martes a las 11 está programada la audiencia de control de detención, donde se formalizarán las acusaciones contra Mariela Altamirano y Michel Kevin González, quienes permanecen detenidos.