En momentos en que comienza a definirse el futuro de la concesión de la represa Futaleufú, el diputado nacional Juan Pablo Luque presentó un proyecto de ley que busca que una parte de los beneficios de la generación hidroeléctrica quede directamente en Chubut y, particularmente, en las localidades de la Cordillera y la Comarca Andina.
La iniciativa establece tres condiciones para las futuras concesiones de centrales hidroeléctricas de más de 100 MW: un canon equivalente al 2% de la energía efectivamente generada, pagado en energía y no en pesos; la posibilidad de acceder al 10% de la producción a precio de costo para las cooperativas locales; y un programa de obras de agua potable, cloacas y saneamiento financiado con esos recursos.
“Futaleufú genera energía desde hace casi 50 años, pero los beneficios de esa generación no se traducen en la calidad de vida de las comunidades que conviven con la represa y con su impacto”, sostuvo Luque.
Recursos para los municipios de la Cordillera
Para el caso de Futaleufú, el proyecto contempla que el 40% del canon sea destinado directamente a los municipios de Trevelin, Esquel, Cholila, Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, El Maitén, Corcovado, Tecka y Gobernador Costa, con destino a obras e infraestructura.
El 60% restante financiaría un Programa Nacional de Saneamiento para ejecutar obras de agua potable, cloacas y plantas de tratamiento en esas mismas localidades.
Otro punto central es que el canon del 2% no se calcule y pague en pesos, sino sobre la energía física efectivamente generada. El objetivo es evitar que el valor de la compensación se licúe por diferencias entre los valores utilizados para calcular regalías y el precio real de comercialización de la energía.
Energía más barata para los usuarios
Futaleufú genera aproximadamente entre 2.500 y 2.900 GWh por año. Con ese nivel de producción, el canon del 2% representaría entre 50 y 58 GWh anuales.
A esto se sumaría la cesión del 10% de la producción a precio de costo para las cooperativas locales, una medida que, según plantea la iniciativa, debería traducirse en una reducción del costo energético para los usuarios residenciales de la Cordillera y la Comarca Andina.
“Estamos hablando de que la energía que se genera en nuestra provincia tiene que traducirse en obras, servicios y mejores condiciones de vida para los chubutenses. No podemos seguir siendo una provincia que produce energía mientras nuestras comunidades pagan tarifas plenas y todavía tienen obras esenciales sin resolver”, afirmó Luque.
El planteo adquiere especial relevancia por el momento en que se encuentra Futaleufú: la concesión está vencida y la nueva licitación todavía debe terminar de definir sus condiciones. Para Luque, es precisamente ahora cuando Chubut debe discutir qué contraprestaciones quedarán para la región durante las próximas décadas.
“Futaleufú no puede ser solamente una usina que produce energía para otros. Tiene que ser también una herramienta para desarrollar nuestra Cordillera, garantizar servicios esenciales y mejorar la vida de quienes viven allí”, remarcó.
Y concluyó: “Es ahora cuando tenemos que discutir qué queremos que deje Futaleufú para Chubut durante las próximas décadas. Si esperamos a que el pliego esté cerrado, vamos a llegar tarde”.