Según información publicada este fin de semana, el megaproyecto impulsado por OpenAI y Sur Energy para construir un centro de datos de inteligencia artificial con inversiones estimadas de hasta USD 25.000 millones sigue avanzando con estudios y evaluaciones de ubicación, pero las principales alternativas analizadas se concentran en el departamento Confluencia, en la provincia de Neuquén.
La iniciativa, presentada originalmente en 2025 bajo el nombre "Stargate Argentina", fue anunciada como una de las mayores inversiones tecnológicas de la historia del país. El proyecto prevé desarrollar infraestructura capaz de abastecer la creciente demanda global de procesamiento para inteligencia artificial y requerirá enormes volúmenes de energía, uno de los factores que posicionan favorablemente a Neuquén por su cercanía a Vaca Muerta y a futuros desarrollos energéticos.
Pero el dato que genera preocupación en otras provincias patagónicas es que no se trata de un caso aislado. La misma publicación señala que otros gigantes tecnológicos internacionales también observan a Neuquén como destino potencial para futuras inversiones vinculadas a la economía digital y la inteligencia artificial.
Mientras tanto, en provincias como Chubut, donde abundan recursos energéticos renovables, vastos territorios y condiciones climáticas favorables para este tipo de infraestructura, no aparecen anuncios de magnitud comparable ni estrategias públicas claras para competir por estas inversiones.
La discusión trasciende la instalación de un edificio o un centro de procesamiento de datos. Los data centers de nueva generación representan miles de millones de dólares en inversión, empleo especializado, demanda energética, infraestructura de telecomunicaciones y el posicionamiento de una región dentro de la economía global del conocimiento.
La situación vuelve a poner sobre la mesa un viejo debate patagónico: mientras Neuquén capitaliza su protagonismo energético para atraer inversiones tecnológicas de escala mundial, otras provincias continúan observando desde la tribuna cómo los grandes proyectos se concentran en un mismo territorio.
En una economía donde la inteligencia artificial se perfila como uno de los principales motores de crecimiento de las próximas décadas, la Patagonia parece haber entrado en una nueva competencia. Y por ahora, Neuquén corre varios kilómetros adelante.