La provincia de Neuquén, reconocida por su desarrollo energético en Vaca Muerta, da un paso fundamental para transformar su estructura productiva mediante la licitación del proyecto ejecutivo del Corredor Productivo del Viento. Esta iniciativa está orientada a ampliar la superficie bajo riego en más de 50.000 hectáreas en la región del Limay Medio, comprendida entre Picún Leufú y Piedra del Águila.
Con una inversión estimada que supera los 1000 millones de dólares, el objetivo es convertir esta zona en el principal centro productivo de forraje y carne de Neuquén. Actualmente, la provincia cuenta con alrededor de 23.000 hectáreas irrigadas, por lo que esta obra permitiría más que duplicar la extensión de tierras productivas con riego.
El plazo para desarrollar el estudio técnico es de un año. Durante este período se analizarán aspectos clave como la calidad del suelo, el trazado de caminos, las obras necesarias para riego y drenaje, y la evaluación de la disponibilidad energética para el bombeo de agua.
El Corredor del Viento se ubica en una franja paralela al río Limay y la ruta nacional 237, dividiéndose en tres sectores: Picún Leufú Cabecera, Valle del río Limay Medio-Aguas Abajo y Valle del río Limay Medio-Aguas Arriba. Una de sus mayores fortalezas es el acceso directo al río Limay, que asegura un caudal suficiente para el riego incluso ante escenarios de cambio climático y estrés hídrico.
Los expertos destacan que estas tierras son muy aptas para diversos cultivos y actividades. En materia de forraje, se prevé principalmente el cultivo de alfalfa para heno y pastoreo directo. Además, se planifica la cría, recría y engorde de ganado vacuno, así como producción ovina y caprina.
Otras actividades con potencial incluyen la fruticultura con cultivos de frutos secos como nogales, almendras y avellanas, olivos, cerezas y forestación con especies como álamos y sauces. Para optimizar la infraestructura, el proyecto contempla la construcción y mejora de bocatomas, canales principales y estaciones de bombeo.
Dado que las redes de drenaje actuales son casi inexistentes, se diseñará un sistema integral que aproveche cañadones aluvionales y arroyos naturales para evacuar los excedentes hídricos hacia el río Limay, garantizando un manejo eficiente del agua.
Iniciado en 2023 bajo la gobernación de Omar Gutiérrez, este proyecto no solo apunta a fortalecer la producción alimentaria y el autoabastecimiento, sino también a diversificar la economía provincial, que hoy depende en un 45% de la minería y el petróleo. Se calcula que beneficiará directamente a unas 7.700 personas de la región.
Un desafío importante es la convivencia con zonas urbanas. El gobernador actual, Rolando Figueroa, propuso un proyecto de ley para proteger las áreas irrigadas del avance de loteos y urbanizaciones, asegurando que estas tierras mantengan su uso agrícola. Además, se evalúa financiar parte de la infraestructura mediante la venta y el canje de tierras fiscales con el sector privado.