La provincia de Río Negro alcanzó un nuevo hito en el desarrollo del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) con la llegada del primer cargamento de cadenas y anclas destinado a las futuras operaciones offshore en Punta Colorada. Frente a las costas de Sierra Grande ya se encuentra trabajando el buque especializado Skandi Hera, encargado de iniciar las obras submarinas que permitirán avanzar en la infraestructura de exportación energética.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó la importancia del acontecimiento y aseguró que “el futuro ya está frente a las costas de Río Negro”. Según remarcó, la presencia de la embarcación y el inicio de las tareas representan una señal concreta de la transformación productiva que atraviesa la provincia y consolidan a la Región Atlántica como un punto estratégico para el desarrollo energético nacional.
Operación internacional para exportar energía al mundo
La carga fue completada por YPF en Puerto Quequén y será instalada en el lecho marino por una embarcación especializada de la empresa noruega DOF Group. El equipamiento permitirá fijar las dos monoboyas que formarán parte del sistema de exportación de hidrocarburos en altamar.
Durante esta primera campaña logística se trasladaron seis anclas tipo High Holding Power de aproximadamente 42 toneladas cada una y seis cadenas de fondeo de 400 metros de longitud, con un peso cercano a las 72 toneladas por unidad. La petrolera informó además que en las próximas semanas arribará un segundo cargamento con características similares para continuar con las tareas.
Weretilneck explicó que el operativo moviliza a más de 120 técnicos y especialistas durante cerca de 250 días de trabajo, utilizando tecnología de última generación y embarcaciones preparadas específicamente para este tipo de intervenciones submarinas.
Punta Colorada, eje del desarrollo energético
El avance del VMOS forma parte de una estrategia más amplia que busca posicionar a Río Negro como una pieza clave dentro de la cadena energética argentina. La infraestructura proyectada permitirá conectar la producción de Vaca Muerta con los mercados internacionales, utilizando las costas rionegrinas como punto de salida.
Además del impacto en la exportación de hidrocarburos, el proyecto genera expectativas por el movimiento económico que puede impulsar en la región, especialmente en materia de empleo, logística, servicios y desarrollo de proveedores locales.
“Detrás de cada avance hay trabajo, oportunidades para nuestras empresas y más movimiento para las comunidades”, sostuvo el mandatario provincial, quien consideró que estas obras marcarán un antes y un después en el perfil productivo de Río Negro.
Con el inicio de las obras submarinas, Punta Colorada se afianza como uno de los principales polos estratégicos del país para la exportación de energía, en un proyecto que promete redefinir el mapa energético argentino durante las próximas décadas.