Río Negro dio un paso histórico en la lucha contra los incendios forestales con la incorporación de su primer helicóptero propio destinado al combate del fuego. La aeronave ya se encuentra en Bariloche y pasará a reforzar las tareas del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF), marcando un salto operativo clave para toda la provincia.
Se trata de un equipo único por su capacidad y tamaño, diseñado para intervenir con rapidez y mayor eficacia en situaciones críticas. El helicóptero puede trasladar hasta 17 brigadistas y realizar descargas de 4.500 litros de agua por disparo, una prestación que mejora sustancialmente la respuesta ante focos de incendio de gran magnitud y en zonas de difícil acceso.
La llegada de este medio aéreo propio representa un antes y un después para Río Negro, que hasta ahora dependía de recursos externos o de refuerzos temporales durante la temporada alta de incendios. Con esta incorporación, la provincia fortalece la prevención, optimiza los tiempos de respuesta y brinda mayor seguridad a quienes trabajan en el frente del fuego.
Además, la decisión impacta directamente en la protección de los bosques nativos y de las comunidades que viven en zonas de riesgo, especialmente en regiones cordilleranas donde los incendios forestales se han vuelto cada vez más frecuentes y complejos.
En un contexto donde el fuego se ha convertido en una amenaza recurrente, Río Negro apuesta a invertir en capacidad propia y planificación, enviando una señal clara: la prevención y el combate de incendios no pueden depender de la improvisación, sino de decisiones concretas y sostenidas en el tiempo.