Un vecino de Cholila transfirió 2 millones de pesos tras ser víctima de una maniobra de sextorsión iniciada a través de redes sociales. La denuncia fue radicada ante el Ministerio Público Fiscal de Lago Puelo, a cargo del Dr. Carlos Díaz Mayer, y derivó en allanamientos en la provincia de Mendoza.
Según la investigación, el hombre fue contactado por Facebook por una mujer que se identificó como “Carla”. Luego continuaron la conversación por WhatsApp y, tras intercambiar mensajes e imágenes, la supuesta joven afirmó ser menor de edad y cortó abruptamente el contacto.
Días más tarde, un hombre que dijo ser el padre de la joven comenzó a exigirle dinero bajo la amenaza de denunciarlo penalmente. Sostuvo que la menor había intentado quitarse la vida y responsabilizó al vecino por la situación.
Documentación falsa y presión constante
La maniobra escaló cuando otras personas se presentaron como abogados e incluso como un fiscal. Enviaron documentación apócrifa, entre ella un supuesto amparo por “ciberacoso” y hasta un acta de defunción que aseguraba que la joven se había suicidado.
Atemorizado por la presión y ante el temor de enfrentar una causa judicial, el hombre realizó varias transferencias que totalizaron 2 millones de pesos.
Del análisis de los movimientos bancarios surgió que el dinero era derivado a allegados de un interno alojado en el Complejo Penitenciario de Alojamiento Permanente Almafuerte, en Luján de Cuyo, Mendoza.
Allanamientos en cárcel y vivienda
La Policía Federal Argentina, a través de la División Unidad Operativa Federal Esquel, realizó allanamientos en el penal Almafuerte y en una vivienda del barrio La Gloria, en Godoy Cruz.
Durante los procedimientos se secuestraron teléfonos celulares y soportes informáticos que serán peritados para profundizar la investigación. Los elementos quedaron a disposición del magistrado interviniente.
Desde la fuerza señalaron que el operativo se enmarca en las políticas del Ministerio de Seguridad Nacional para combatir el delito complejo y las estafas virtuales, una modalidad en crecimiento en todo el país y que, en muchos casos, tiene base operativa en unidades penitenciarias.