La preocupación crece en el deporte local luego de que el Estado Nacional publicara oficialmente la futura venta de una importante fracción de tierras ubicada entre calle Río Los Bandidos y Avellaneda, en la ciudad de Esquel, donde actualmente funcionan históricas canchas de fútbol utilizadas por clubes, ligas barriales y cientos de jóvenes de la ciudad.
El predio, identificado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), aparece dentro del esquema de “Venta futura” con destino a “desarrollo inmobiliario”, lo que encendió las alarmas entre dirigentes deportivos, vecinos y familias vinculadas al fútbol local.
La publicación oficial describe el terreno como una “Fracción comprendida entre Calle Río los Bandidos y calle Avellaneda S/N°, Esquel, Futaleufú, Chubut”, y en las imágenes difundidas se observan claramente varias canchas de fútbol actualmente en uso, ubicadas junto al Arroyo Esquel y muy cerca de sectores históricamente utilizados para actividades deportivas y recreativas.
El avance de proyectos inmobiliarios sobre espacios deportivos genera fuerte preocupación en distintos sectores de la comunidad, especialmente por la escasez de infraestructura deportiva que atraviesa la ciudad. En Esquel, numerosas escuelas de fútbol, torneos barriales y clubes dependen de estos espacios para sostener entrenamientos y competencias durante todo el año.
La situación además abre interrogantes sobre el futuro del acceso al deporte para cientos de chicos y adolescentes, en una ciudad donde las instituciones deportivas vienen atravesando dificultades económicas, falta de inversión en infraestructura y crecientes costos de mantenimiento.
Dirigentes vinculados al fútbol local advierten que perder esos terrenos implicaría un golpe muy fuerte para la actividad deportiva de la ciudad, ya que se trata de uno de los pocos sectores amplios y consolidados destinados históricamente al fútbol amateur.
El caso también vuelve a poner en discusión el destino de tierras nacionales estratégicas en la Cordillera y el avance de desarrollos inmobiliarios sobre espacios utilizados por la comunidad. En redes sociales comenzaron a multiplicarse mensajes de preocupación y críticas ante la posibilidad de que desaparezcan canchas emblemáticas para dar paso a emprendimientos privados.