El Sindicato de Salud Pública (SISAP) expresó su descontento tras la última reunión paritaria con el Ejecutivo provincial, donde se ofreció un incremento salarial del 3% mensual. Carlos Sepúlveda, secretario general del gremio, consideró que esta propuesta está lejos de cubrir el impacto real de la inflación y las necesidades del personal sanitario.
Sepúlveda calificó la oferta como "un aumento unilateral e insuficiente" y remarcó que, aunque el Gobierno manifestó su disposición a revisar el porcentaje mes a mes, el porcentaje inicial no compensa la pérdida acumulada. En sus palabras: "Es bastante difícil conformar a la gente con un 3% pelado después de cinco meses sin recomposición salarial (octubre a febrero)".
Ante la negativa del sindicato a aceptar la propuesta, el Gobierno decidió aplicar el aumento de forma unilateral. El dirigente aclaró que "nosotros no estamos en condiciones de aceptar ese porcentaje, pero tampoco le decimos al compañero que no lo cobre porque a algunos les sirve. Es una decisión política del Estado cargarlo, pero para nosotros es insuficiente".
Uno de los aspectos más relevantes que mencionó Sepúlveda es la intención de unificar los reclamos con otros sectores estatales que enfrentan dificultades similares, como la Policía y los docentes. "El patrón estatal es uno solo. Deberemos ver si las organizaciones gremiales podemos converger en una lucha única", afirmó.
En ese sentido, el sindicato mantiene conversaciones con UPCN y ATE para evaluar posibles acciones conjuntas, recordando las importantes movilizaciones que tuvieron lugar en 2018 y 2019. Esta estrategia apunta a fortalecer la presión para lograr mejoras salariales y laborales.
Tras la última mesa paritaria, el SISAP lamentó que no se haya establecido una próxima reunión. Por ello, la próxima semana iniciará una ronda de asambleas y visitas a hospitales provinciales para recoger opiniones y definir los pasos a seguir. Sepúlveda concluyó que el 2026 será un año dedicado a "resistir" y mantener los logros en un contexto económico que calificó como "muy difícil".