Al cierre del tercer trimestre de 2025, Chubut mostró un stock total de deuda que alcanzó los $745.967 millones, lo que representa $1.238.432 por habitante. Esta cifra ubica a la provincia como la tercera con mayor endeudamiento per cápita a nivel nacional, sólo por detrás de Neuquén y La Rioja.
La relación entre la deuda y los ingresos corrientes provinciales se situó en un 38,1%, lo que indica que casi cuatro de cada diez pesos que ingresan están comprometidos en obligaciones financieras. En este sentido, Chubut se encuentra entre las cinco jurisdicciones con mayor peso relativo de deuda sobre sus recursos.
Un aspecto destacado es que el 60,4% del pasivo está denominado en moneda extranjera, lo que genera una alta exposición a la evolución del dólar. No obstante, las regalías hidrocarburíferas, una fuente significativa de ingresos provinciales, también están vinculadas al dólar, proporcionando una cobertura parcial frente a la volatilidad cambiaria.
En términos interanuales, la provincia logró una reducción real del stock de deuda del 29,3% durante 2025, acompañando una tendencia de desendeudamiento observada en varias provincias. Esta disminución se explicó principalmente por la amortización periódica de títulos en dólares y la reducción de pasivos en pesos con el Estado nacional, compensada en parte por la asunción de obras públicas por parte de Chubut.
El bono BOCADE, emitido en 2016 y refinanciado en 2020, es el principal instrumento en moneda extranjera. Este bono tiene vencimientos trimestrales de capital e intereses hasta 2029. En enero de 2026, la provincia desembolsó USD 30,97 millones para atender este compromiso, posicionándose entre las jurisdicciones con mayores pagos de servicio de deuda al inicio del año.
Respecto a la dinámica de ingresos, las regalías hidrocarburíferas, fundamentales para las finanzas provinciales, totalizaron en 2025 aproximadamente $436.085 millones, un aumento nominal cercano al 16% respecto a los $376.474 millones de 2024. Sin embargo, al ajustar por la inflación acumulada del período, esto representa una caída real del orden del 12%. Para mantener el poder adquisitivo del año anterior, la recaudación debería haber alcanzado cerca de $497.000 millones, lo que implica un déficit real de alrededor de $61.000 millones.
La tendencia negativa continuó en enero de 2026, cuando los ingresos por regalías sufrieron una retracción real superior al 18% interanual. Además, la coparticipación federal mostró incrementos nominales por debajo de la inflación durante buena parte de 2025, limitando aún más el margen fiscal para cumplir con los vencimientos y sostener el gasto corriente.
En el primer bimestre de 2026, la coparticipación federal de impuestos acumuló una caída real superior al 7%, luego de un estancamiento en 2025 donde los recursos se mantuvieron casi igualados respecto al año anterior, según el último informe de la consultora Politikón Chaco.
El calendario de vencimientos proyectados hasta 2030 muestra una curva descendente, pero con montos significativos en los próximos años. Para 2026, los compromisos en moneda extranjera alcanzan USD 190,5 millones, distribuidos entre el bono BOCADE (USD 117,5 millones), bono TIDECH (USD 27 millones), Letras de ANSES (USD 43,2 millones) y obligaciones con el BID (USD 2,8 millones).
En 2027, los vencimientos suman USD 141,3 millones, con el BOCADE representando USD 107,9 millones y el TIDECH USD 30,6 millones, además de USD 2,8 millones con el BID. Para 2028 se proyectan pagos por USD 95,7 millones, mientras que en 2029 bajan a USD 30,5 millones y en 2030 se estiman en USD 26,6 millones, concentrados principalmente en el TIDECH y obligaciones con el BID.
En total, hasta 2030 la provincia deberá afrontar USD 484,6 millones en concepto de estos instrumentos, siendo el BOCADE el que concentra la mayor parte con USD 292,8 millones, seguido por el TIDECH con USD 136 millones, las Letras de ANSES con USD 43,2 millones y el BID con USD 13,6 millones.
Este perfil combina una reducción real del stock de deuda con un cronograma de vencimientos exigente a corto y mediano plazo y una alta proporción de deuda en dólares, lo que condiciona la planificación financiera y presupuestaria de Chubut para los próximos años.
Aunque la provincia ha mostrado avances en el desendeudamiento en moneda local, la presión de los vencimientos trimestrales en dólares se suma a la caída de ingresos, generando un escenario fiscal complejo. En este contexto, la negociación salarial con empleados estatales se presenta como una de las variables más sensibles para 2026.