Después de permanecer internada durante dos semanas, Cristina Kirchner recibió el alta médica el sábado 3 de enero. La expresidenta estuvo hospitalizada en el Sanatorio Otamendi debido a un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo posoperatorio.
La internación comenzó el 20 de diciembre, cuando la líder peronista presentó síntomas de dolor abdominal en su domicilio de San José 1111, en la Ciudad de Buenos Aires. Fue trasladada rápidamente al sanatorio, donde fue sometida a una cirugía laparoscópica que confirmó el diagnóstico inicial.
Tras la intervención, Cristina Kirchner permaneció hospitalizada por la aparición de un íleo posoperatorio, lo que la obligó a seguir una dieta estricta líquida hasta su recuperación. El 3 de enero se le retiró el drenaje peritoneal y comenzó un tratamiento antibiótico por vía oral, condiciones que permitieron que el equipo médico le otorgara el alta.
Desde la institución informaron que la expresidenta regresará a su domicilio en San José 1111, donde continuará con el seguimiento médico personalizado. Ese lugar también es donde cumple su condena en el marco de la causa Vialidad.
En paralelo, sus abogados planean solicitar durante la feria judicial de enero que el Tribunal Oral Federal 2 revise restricciones impuestas sobre el número de visitas que puede recibir. Además, pedirán el retiro de la tobillera electrónica y la ampliación del tiempo permitido para utilizar la terraza del edificio donde reside.