El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que Nicolás Maduro fue capturado y trasladado fuera de Venezuela luego de un ataque a gran escala ejecutado por fuerzas estadounidenses. Maduro viajó en avión acompañado por su esposa, Cilia Flores. Trump calificó la operación como “brillante” y destacó que contó con una planificación exhaustiva y la colaboración de las fuerzas del orden de su país.
La ofensiva militar provocó fuertes explosiones y el sonido de aviones sobrevolando Caracas, con ataques reportados en las bases militares La Carlota y Fuerte Tiuna. En redes sociales circularon videos que mostraban columnas de humo, helicópteros Chinook en la ciudad, cortes de luz y escenas de civiles intentando huir, algunos detenidos por agentes del régimen. También se registraron explosiones en La Guaira y apagones en la capital, en un contexto de escalada sin precedentes.
Una residente cerca de Fuerte Tiuna relató haber escuchado detonaciones desde las dos de la madrugada y describió el miedo vivido durante la ofensiva. Emmanuel Parabavis, de 29 años y vecino de El Valle, comparó el sonido de los disparos con ametralladoras que defendían la ciudad contra bombarderos.
Este episodio siguió al despliegue de una flota naval estadounidense en el Caribe y a las advertencias de Trump sobre posibles ataques terrestres en Venezuela, asegurando que los días del dictador “están contados”. Según el mandatario, Estados Unidos destruyó una zona de atraque utilizada por embarcaciones vinculadas al narcotráfico, marcando el primer ataque terrestre en territorio venezolano.
El régimen de Nicolás Maduro denunció una “gravísima agresión militar” y declaró el estado de excepción tras las explosiones en Caracas. En un comunicado rechazó la acción y la calificó como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, convocando a la movilización popular en repudio al bombardeo. Maduro anunció además la declaración del “estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional” para proteger a la población y pasar a la lucha armada.
En reacción, el presidente colombiano Gustavo Petro ordenó la movilización de tropas a la frontera con Venezuela, calificando el ataque estadounidense como una “agresión a la soberanía” latinoamericana que podría desencadenar una crisis humanitaria. Petro propuso resolver la crisis mediante el diálogo, pero aseguró que la fuerza pública se desplegará en la frontera, donde operan grupos armados ilegales financiados por el narcotráfico.
Un alto funcionario estadounidense calificó la captura de Maduro como el inicio de un “nuevo amanecer” para Venezuela y celebró que “el tirano” haya sido removido del país tras el ataque a las instalaciones militares del régimen chavista.
Trump reiteró que la operación fue “brillante” y fruto de “mucha planificación” y “militares muy buenos”. Mientras tanto, Estados Unidos urgió a sus ciudadanos en Venezuela a refugiarse y salir del país tan pronto como sea seguro, recomendando también no viajar a Venezuela.
La dictadura chavista confirmó ataques contra objetivos militares y mantuvo el estado de emergencia, denunciando la agresión estadounidense que culminó con la captura de Maduro. Las primeras imágenes mostraron explosiones en Caracas, con objetivos alcanzados en Fuerte Tiuna, la base aérea de La Carlota, la Escuela de Oficiales de La Guaira y la terminal aérea de Higuerote.