El costo de los alimentos vuelve a golpear con fuerza el bolsillo de las familias chubutenses. Un reciente relevamiento que compara el precio de una canasta típica de productos de consumo masivo para la clase media en distintas provincias del país muestra que Chubut se ubica entre las jurisdicciones más caras para llenar el changuito, consolidando una tendencia que se repite mes tras mes.
Según los datos analizados, el gasto necesario para cubrir una compra básica mensual en Chubut supera ampliamente al de gran parte del país, especialmente en comparación con provincias del norte y noreste argentino. Mientras en esas regiones el costo del changuito resulta sensiblemente menor, en la Patagonia los precios se disparan y ejercen una presión constante sobre los ingresos familiares.
Chubut, entre los changuitos más caros
Durante enero, el valor de la canasta en Chubut rondó los $903.000, posicionándose como una de las provincias con mayor costo de alimentos a nivel nacional, solo superada por Santa Cruz y por encima de otras provincias patagónicas como Río Negro y Neuquén. La diferencia con distritos del norte del país alcanza decenas de miles de pesos por mes.
Este escenario vuelve a dejar en evidencia la brecha regional de precios, donde vivir en el sur implica pagar mucho más por los mismos productos y marcas que se consiguen en otras partes del país.
Subas mensuales que no aflojan
Además de ser una de las provincias más caras, Chubut también se encuentra entre las que registraron mayores incrementos mensuales en el precio de los alimentos. En apenas un mes, el costo del changuito tuvo una suba cercana al 3%, sumando más de $27.000 al gasto familiar.
Estas subas se dan incluso en un contexto donde la inflación nacional muestra cierta desaceleración, lo que refuerza la sensación de que en Chubut los precios no bajan ni acompañan los promedios nacionales.
Patagonia: precios altos que no dan tregua
El relevamiento confirma una realidad conocida por los consumidores patagónicos: la región concentra sistemáticamente los valores más altos del país en productos básicos. Factores como la logística, la distancia a los centros de distribución y los costos de transporte siguen siendo parte de la explicación, pero no alcanzan para justificar diferencias tan marcadas.
Si bien en Chubut los salarios formales suelen ubicarse por encima del promedio nacional, el mayor nivel de ingresos no logra compensar el encarecimiento del consumo cotidiano, especialmente en alimentos, que representan una porción central del gasto mensual.
Comparación con otras provincias
Mientras en provincias del norte argentino el changuito resulta más económico en términos nominales, allí los ingresos también son más bajos, lo que genera otro tipo de tensión sobre los hogares. En Chubut, en cambio, la combinación de precios elevados y subas constantes termina erosionando rápidamente el poder adquisitivo, incluso entre sectores considerados de clase media.
Una realidad que se repite
El informe vuelve a poner sobre la mesa una problemática estructural: vivir en Chubut es más caro, y llenar el changuito se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza para las familias. Mes a mes, el supermercado confirma lo que el bolsillo ya sabe: en la provincia, comer cuesta más.