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10 de Agosto de 2026

Crisis interna en la UCR de Chubut: algunos dirigentes se van con los Libertarios y crece la tensión en la militancia cordillerana

El radicalismo provincial enfrenta un éxodo de referentes y fuerte malestar territorial, mientras el oficialismo impulsa a Gerardo Merino para presidir el partido y asegurar la gobernabilidad.

Por Redacción

Domingo, 09 de agosto de 2026 a las 19:00

La Unión Cívica Radical (UCR) de Chubut atraviesa un momento crítico, marcado por la salida de dirigentes y un creciente descontento dentro de la militancia, especialmente en la zona cordillerana. Mientras el sector oficialista busca consolidar la figura del intendente de Trelew, Gerardo Merino, como presidente del partido, la disidencia muestra fuerza y advierte sobre los riesgos de concentrar el poder en pocas manos.

El malestar se siente en las bases, que perciben una pérdida de identidad y falta de respaldo por parte de la dirigencia encabezada por el vicegobernador Gustavo Menna. Esta situación ha generado una fractura interna que el espacio La Libertad Avanza intenta aprovechar de cara a los próximos procesos electorales. En respuesta, se prepara un plenario provincial para el fin de semana del 29 de agosto o el 5 de septiembre, donde se definirán los nuevos liderazgos.

Damián Biss, ex presidente del partido y actual intendente de Rawson, subrayó la importancia de que la UCR recupere su histórica función de defensa interna. Señaló que varios referentes, incluidos concejales, han migrado o están próximos a hacerlo hacia las filas libertarias, con casos en Trelew, Dolavon, Trevelin y Sarmiento.

En Comodoro Rivadavia, la fragmentación también es evidente. Tras reunirse con el dirigente local César Herrera, Biss confirmó que la ciudad petrolera enfrenta la misma división que el resto de la provincia, con críticas hacia la conducción provincial tras las elecciones de octubre pasado.

En el principal bastión electoral de la provincia, la división también es palpable. Mientras un sector respalda al oficialismo, otro se opone a un armado que consideran alejado de la militancia tradicional. Esta fuga de dirigentes es especialmente intensa en la región cordillerana, donde la habilitación de reelecciones para intendentes provocó el descontento de varios comités departamentales.

El acuerdo de gobernabilidad con intendentes peronistas, como Oscar Currilén en El Maitén, generó frustración entre los candidatos radicales que esperaban competir bajo el apoyo oficial. Sergio Guajardo, vicepresidente del partido y referente de la comarca, expresó el malestar y responsabilizó a Gustavo Menna por priorizar su rol institucional por encima de la defensa de sus correligionarios: "Cuando las bases se rompen, el edificio se desmorona". Advirtió que la fuga de militantes podría intensificarse si no se restablece el diálogo con urgencia.

La disidencia cuenta con un respaldo numérico que fortalece su posición. En el sistema de elección indirecta, cada delegado tiene igual peso, independientemente del tamaño de su localidad. Guajardo afirmó haber logrado reunir a 16 comités departamentales en desacuerdo con la conducción actual, lo que representa un bloque significativo para la asamblea próxima.

En contrapartida, el oficialismo se unió para frenar la amenaza de rebelión y preservar el statu quo. Orlando Vera defendió la postulación de Gerardo Merino, destacando que su perfil es el único capaz de mantener la estabilidad de la alianza Despierta Chubut. Minimizó la influencia del bloque cordillerano y relativizó a Guajardo, señalando que "él hubiera sido un perfil", pero que sus aspiraciones están dirigidas a “competir por la intendencia de El Maitén”.

Este movimiento busca aislar a los críticos y proteger la estrategia del Gobierno provincial, evitando confrontaciones que podrían quebrar aún más la delicada cohesión interna. Sin embargo, la posible asunción de Merino genera un debate sobre la dificultad de gobernar una ciudad y al mismo tiempo reconstruir un partido fracturado. Biss destacó la gran demanda que implica presidir la UCR, incluso en momentos de mayor estabilidad, y la necesidad de evaluar cuidadosamente el compromiso de tiempo que esto requiere.

Mientras el oficialismo sostiene a su candidato, la disidencia explora alternativas y menciona figuras como el exintendente y actual diputado Luis Juncos, y el histórico dirigente Raúl Barneche como posibles candidatos si no se logra consenso. Guajardo concluyó con una frase que refleja el clima político: "a río revuelto, ganancia de pescador", anticipando un enfrentamiento inminente entre las fuerzas internas del partido.