La iniciativa promueve el uso responsable de los teléfonos celulares durante la jornada escolar mediante acuerdos de convivencia y criterios pedagógicos que fortalecen el aprendizaje y la convivencia entre estudiantes.
En ese marco, durante junio se realizó una encuesta a 303 equipos directivos y 34 supervisores de distintos niveles y modalidades para evaluar la implementación de la iniciativa e identificar las buenas prácticas desarrolladas en las instituciones educativas. Los resultados permitieron confirmar una amplia adhesión de la comunidad educativa y avanzar en nuevas acciones de acompañamiento y formación.
La coordinadora del dispositivo, Paula Quezada, señaló sobre este punto que "los resultados fueron muy positivos, hay un fuerte compromiso institucional y una amplia participación por parte de la comunidad educativa sobre todo de familias y estudiantes que empiezan a revisionar los acuerdos escolares de convivencia en función de la normativa vigente" señaló.
Los resultados que viene mostrando el dispositivo, cuyo objetivo no es prohibir el uso de los celulares sino promover un uso responsable y pedagógico, permitieron identificar experiencias positivas en todos los niveles educativos. A partir de las encuestas, también se fortaleció el trabajo conjunto con familias, estudiantes y docentes para construir y revisar acuerdos escolares de convivencia.
"Los y las estudiantes coinciden en que los celulares funcionan como distractores y muchas veces son un obstáculo para el aprendizaje pero también demandan información, segura, científica y certera en función de todos los peligros a los que se exponen" comentó Quezada.
A partir de ello, los equipos directivos han diseñado distintas líneas de acción para ir trabajando a lo largo del año y afianzar lo que ya se venía realizando en términos de alfabetización digital.
"En las escuelas Primarias nos cuentan que los chicos y chicas juegan más durante los recreos, interactúan más entre ellos y respetan los acuerdos para guardar los celulares. En Secundaria también se observan avances, aunque el trabajo con adolescentes requiere un proceso más gradual, centrado en el desarrollo de la autorregulación", explicó.
Por otro lado, Quezada mencionó que se va a hacer un acompañamiento personalizado a los equipos directivos, situado con orientaciones pedagógicas, didácticas y metodológicas para fortalecer los proyectos institucionales.
Además y en articulación con la Dirección de Educación Superior, se van a llevar a cabo encuentros de formación para docentes y todas aquellas personas que cumplen con un rol pedagógico.
"Todas las políticas educativas ameritan la revisión permanente y el fortalecimiento en territorio por eso el Gobierno de Río Negro sigue pensando líneas de acción no solo para este año sino también para el año que viene que permitan una mejor resignificación de la normativa e ir con acciones concretas paulatinamente", afirmó Quezada