Más de 100.000 personas participaron durante el fin de semana de la Fiesta Nacional del Tren a Vapor en El Maitén, que celebró sus 30 años de historia con una convocatoria récord. El evento volvió a ratificar el profundo vínculo cultural, social y turístico que une a la comunidad con el Viejo Expreso Patagónico La Trochita, emblema ferroviario de la cordillera.
En diálogo con Radio 3, el gerente del ramal, Oscar “Palito” Mansilla, expresó su emoción por la masiva concurrencia. “Para mí es un orgullo estar cumpliendo 30 años de la fiesta y ver que tanta gente nos visita. No es fácil, pero seguimos peleando para que el tren siga vivo”, afirmó, destacando el compromiso diario de los trabajadores ferroviarios.
Actualmente, el ramal cuenta con poco más de 70 empleados entre Esquel y El Maitén, lejos de los 350 operarios que supo tener décadas atrás. Mansilla explicó que hoy solo hay dos locomotoras operativas, mientras otras se encuentran en proceso de reparación. “Son máquinas de más de 100 años. Siempre hay problemas, pero tenemos el conocimiento y la pasión para resolverlos. Hacemos todo lo posible para que el tren no se pare”, remarcó.
La historia personal del gerente está profundamente ligada a La Trochita: su padre falleció en funciones y tanto él como su hermano fueron maquinistas. “Uno nace para ser trochero. Esto no se aprende de un día para el otro. Amamos el tren y yo voy a dejar mi vida por él”, expresó con emoción.
Con talleres centrales en El Maitén, donde se reparan las locomotoras del ramal de 402 kilómetros entre Jacobacci y Esquel, La Trochita sigue siendo el corazón productivo y turístico de la comarca andina. A tres décadas de aquella fiesta que nació como un reclamo para evitar el cierre, el tren histórico continúa en marcha, sostenido por la pasión de su gente y el acompañamiento del Estado municipal y provincial.