La Licenciada Marcelina Angiorama hizo pública su renuncia indeclinable a la Dirección de Gobierno del Municipio de Esquel, tras expresar su profundo descontento por la forma en que se gestionó su salida. En una entrevista con FM DEL LAGO, rechazó las declaraciones del intendente Matías Taccetta, quien había señalado supuestas incompatibilidades legales en su situación contractual.
Angiorama, quien asumió el cargo el 1 de julio de 2025, aclaró que nunca juró como subsecretaria debido a su próxima jubilación como docente. Explicó que permaneció con una comisión de servicio y percibía un sueldo del área de educación por ética pública, evitando así una doble erogación.
Sobre la posibilidad de continuar trabajando tras jubilarse, fue contundente: “Lo que me enojó es que el Intendente insinuara por radio que yo quería hacer algo ilegal e incompatible. Tengo un apellido, una familia, jamás en mi vida hice algo ilegal y conozco muy bien las leyes; soy politóloga y especialista en administración pública”.
La exdirectora sostuvo que la ley permite a los jubilados cobrar mediante un contrato de locación de servicios y que existen precedentes en el municipio. Además, subrayó que durante ocho meses no percibió remuneración alguna, es decir, trabajó de manera gratuita.
Denunció un marcado “destrato personal” y la falta de comunicación directa con el intendente Taccetta. “Hace dos semanas que no me atiende el teléfono; de mi oficina a la de él había 20 pasos y siempre hubo excusas. Si no me querés más en el gobierno, decímelo, pero no juegues con las personas”, afirmó.
Angiorama comparó esta experiencia con otras vividas en la política: “He estado con gente con más peso político que él, pero las lealtades son lealtades. Tiene que ser un líder, no desecharte sin decir nada”. También reveló que durante su gestión fue una de las pocas personas que se sentaban a discutir y corregir errores con el mandatario.
A pesar del conflicto, reconoció aspectos positivos de la actual administración. Destacó la visión de futuro del intendente, valorando las “ideas innovadoras” y su capacidad para atraer inversiones a una ciudad que “estaba muy chata”. También elogió el compromiso de funcionarios como Diego Austin, Carolina Lemir y Mariana López Rey.
No obstante, señaló falencias que afectan el funcionamiento del gobierno local. Enfatizó la necesidad de mejorar la gestión emocional: “Hay que contener más a sus funcionarios y escucharlos”. Criticó el área de Comunicación por la falta de presencia efectiva en la ciudad, explicando que “ser visibles no es solo salir en redes sociales, es necesario estar en la calle y en los problemas”.
Asimismo, Angiorama resaltó la importancia de la sinceridad en la gestión: “No hay que prometer cosas que después no podemos cumplir; hay que aprender a decir que no, es ahí donde fallamos”. Finalmente, reafirmó su integridad profesional: “Estuve en seis cargos públicos y me fui con las manos limpias. Yo sí resisto un archivo, no sé cuántos pueden decir lo mismo”.