La Cámara de Diputados dio luz verde a un proyecto que modifica la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con el fin de fortalecer su autonomía y restringir su capacidad para financiar al Tesoro Nacional mediante la emisión monetaria. La iniciativa fue aprobada con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones tras un extenso debate y ahora deberá ser analizada por el Senado.
El proyecto contó con el respaldo de bloques como La Libertad Avanza, PRO, UCR, MID y varios provinciales. Desde el oficialismo, se valoró la aprobación como una señal positiva para los mercados y se destacó que una mayor independencia del Banco Central podría contribuir a reducir el riesgo país.
En la provincia de Chubut, la votación mostró divisiones internas: los diputados César Treffinger y Maira Frías (La Libertad Avanza) junto a Jorge “Loma” Ávila (Provincias Unidas) apoyaron la reforma, mientras que José Glinski y Juan Pablo Luque (Unión por la Patria) se opusieron.
Uno de los puntos clave de la reforma es la prohibición expresa para que el Banco Central realice financiamiento directo o indirecto al Tesoro Nacional. En concreto, se establece que el BCRA no podrá otorgar adelantos transitorios que permitan cubrir desequilibrios fiscales a través de la emisión de dinero.
Además, el proyecto limita la compra de títulos públicos en el mercado primario por parte del Banco Central, impidiendo que financie directamente el déficit fiscal. El oficialismo sostiene que estas medidas fortalecerán la autonomía del organismo y reducirán las herramientas del Estado para financiarse mediante emisión monetaria.
Otro cambio relevante es la redefinición del objetivo principal del BCRA, que pasará a ser la preservación del valor de la moneda. Esto implica dejar atrás el esquema vigente desde 2012, cuando se ampliaron las metas para incluir estabilidad financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social.
La reforma también modifica los requisitos para la remoción del presidente y los miembros del directorio del Banco Central. Para destituirlos, será necesario acreditar causales graves y contar con una mayoría especial de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, lo que, según el oficialismo, reforzará la independencia del organismo frente al Poder Ejecutivo.
Entre otras disposiciones, se prohíbe transferir al Tesoro ciertas ganancias contables o diferencias de cambio del BCRA. Las utilidades deberán destinarse prioritariamente a absorber pérdidas acumuladas, recomponer el patrimonio o cancelar deuda pública. También se contemplan cambios en los instrumentos de deuda y en las normas para la administración y protección de las reservas internacionales.
Con esta media sanción en Diputados, el proyecto pasa al Senado, donde el oficialismo deberá asegurar los apoyos necesarios para su aprobación definitiva y así consolidar un Banco Central con mayor autonomía y límites claros en su relación con el financiamiento estatal.