Un vuelo de JetSMART que partió desde Neuquén con destino al Aeroparque Jorge Newbery en Buenos Aires tuvo que regresar a su punto de origen luego de que la aeronave fuera alcanzada por un rayo durante la maniobra de aterrizaje en medio de una tormenta eléctrica.
El despegue se produjo el viernes 31 de julio alrededor de las 20.05. Sin embargo, al aproximarse a Buenos Aires, donde se registraban fuertes tormentas, el avión recibió el impacto eléctrico, lo que obligó a la tripulación a abortar el aterrizaje y ganar altura para preservar la seguridad.
Ante esta situación, los pilotos decidieron regresar al Aeropuerto Presidente Perón de Neuquén. Durante el vuelo de retorno, los pasajeros experimentaron severas turbulencias, lo que provocó que algunos sufrieran descompensaciones e incluso vómitos debido al intenso movimiento del aparato.
Al tocar tierra nuevamente en Neuquén, los viajeros aguardaron en la sala de embarque a que se definiera el estado técnico del avión y la continuidad del viaje. Algunos manifestaron temor a retomar el vuelo tras lo ocurrido, mientras esperaban que la empresa decidiera si usaría la misma aeronave o asignaría otro avión para completar el trayecto.
Si bien los aviones comerciales están diseñados para soportar impactos de rayos y cuentan con sistemas que conducen la descarga eléctrica por el exterior del fuselaje, cada incidente requiere una revisión técnica exhaustiva para garantizar que la aeronave esté en condiciones óptimas para volar nuevamente.
Este episodio se produjo en el marco de un fuerte temporal que afectó a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, causando anegamientos, daños y cortes en el suministro eléctrico. La tormenta también provocó demoras, desvíos y cancelaciones en otros vuelos programados para aterrizar o despegar desde Aeroparque y Ezeiza.
En situaciones como esta, cuando una aeronave atraviesa tormentas durante etapas críticas como la aproximación para aterrizajes, la tripulación suele priorizar la seguridad y adoptar medidas preventivas, como abortar la maniobra, para proteger a los pasajeros y la tripulación.