El pasado viernes, Sergio Wisky, secretario de Salud de Chubut, denunció una marcada desigualdad en la productividad y remuneración de los médicos cirujanos del sistema público. Según sus declaraciones, algunos profesionales realizan hasta 150 intervenciones quirúrgicas al año, mientras otros apenas alcanzan una decena, sin que exista diferencia en sus ingresos.
Wisky detalló que el costo mensual para el Estado por cada cirujano ronda los $6.200.000, lo que se traduce en un salario neto cercano a los 5 millones de pesos. En este marco, sostuvo: "Es una injusticia que le pague a los que trabajan más lo mismo que a quienes operan diez veces al año por tener más antigüedad. A igual trabajo, igual cobro; a diferente trabajo, diferente cobro, como lo marca la Constitución".
Además, el funcionario cuestionó las recientes medidas de fuerza tomadas por las asociaciones profesionales, argumentando que, al tratarse de asociaciones civiles sin representación gremial formal, sus protestas afectan la programación de intervenciones en un contexto socioeconómico delicado para la región.
En respuesta, la Asociación de Cirugía de Chubut y la Asociación de Cirujanos de Comodoro Rivadavia emitieron un comunicado conjunto el domingo, respaldado por médicos de hospitales públicos provinciales, en el que rechazaron categóricamente las cifras oficiales presentadas por el gobierno.
Los profesionales señalaron que la crítica del Ejecutivo se basa en una visión limitada de su labor, ya que medir su desempeño solo por la cantidad de intervenciones quirúrgicas omite otras responsabilidades fundamentales como guardias, tareas administrativas, actividades docentes, labores humanitarias y la toma de decisiones en casos críticos.
Asimismo, denunciaron que a lo largo de seis meses de conflicto solo se han realizado dos reuniones con representantes gubernamentales, y atribuyeron la saturación hospitalaria a problemas estructurales históricos y a la falta de insumos, lo que mantiene a los centros de salud funcionando al máximo y enfocados casi exclusivamente en emergencias.
Este enfrentamiento refleja las tensiones acumuladas en torno a la recomposición salarial de los profesionales y un debate profundo sobre el modelo de gestión sanitaria en la provincia. La falta de avances en la negociación prolonga la suspensión y el aplazamiento de cirugías programadas, incrementando la lista de espera en todo Chubut, mientras la demanda en el sistema público crece notablemente.