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1 de Mayo de 2026

Fuego en el Instituto Penitenciario Provincial de Trelew se controla sin heridos

Un foco ígneo en el módulo de mujeres del penal generó tensión, pero fue rápidamente apagado por la policía. El incidente no está vinculado a Mariela Altamirano, detenida por la muerte de su hijo.

Por Redacción

Viernes, 01 de mayo de 2026 a las 06:00

La noche del miércoles se vivieron momentos de preocupación en el Instituto Penitenciario Provincial ubicado sobre la Ruta Nacional Nº3, entre Trelew y Puerto Madryn, cuando se desató un foco ígneo en el módulo 1, dedicado a internas mujeres.

El jefe del penal, comisario mayor Gabriel Araujo, informó que el fuego se originó en un pedazo de colchón de goma espuma y fue rápidamente extinguido por el personal policial de guardia. "No hubo internas ni personal policial lesionado", aseguró.

El incidente se produjo en medio de un conflicto entre dos detenidas alojadas en el mismo módulo, y se descartó cualquier relación con Mariela Altamirano, quien cumple prisión preventiva en ese lugar por la muerte de su hijo Ángel Nicolás López, de 4 años. "Nada tiene que ver con la interna Mariela Altamirano", enfatizó Araujo.

Altamirano fue trasladada el 15 de abril desde la Comisaría de Rada Tilly al Instituto Penitenciario Provincial de Trelew, para continuar con la prisión preventiva ordenada por la Justicia. Actualmente, en ese pabellón hay unas 15 internas, muchas de las cuales fuman y poseen encendedores, lo que podría haber facilitado el foco ígneo.

En cuanto al caso judicial, la madre biológica y su pareja fueron imputados tras la muerte de Ángel, ocurrida en la ciudad petrolera. La prisión preventiva fue establecida por seis meses en una audiencia realizada el 15 de abril. Los informes preliminares de la autopsia indicaron que el niño falleció por violencia, recibiendo al menos 20 golpes en la cabeza.

La madre, Mariela Altamirano, está acusada de homicidio agravado por el vínculo en carácter omisivo, por no haber protegido a su hijo, mientras que su pareja, Michel González, enfrenta una imputación por homicidio simple como presunto autor material. La diferencia en las acusaciones implica escenarios penales distintos, con una posible prisión perpetua para Altamirano y hasta 25 años para González, aunque esta estructura jurídica es provisional.

El informe forense detalló que los golpes causaron un edema cerebral hemorrágico generalizado que derivó en un paro cardiorrespiratorio. No se detectaron fracturas óseas, pero sí un daño interno severo en el cerebro. Además, los peritos no descartan un posible mecanismo de asfixia, aunque no hay marcas visibles en el cuello y continúan las investigaciones.

La fiscalía también analiza el contexto familiar y las últimas horas de vida del niño, donde se observan indicios de violencia sostenida, un aspecto clave para el avance de la causa.