El diputado nacional Juan Pablo Luque se pronunció con dureza tras conocerse la cesión del yacimiento Manantiales Behr, en una operación que inicialmente había sido anunciada por YPF como una venta a Rovella Capital por 575 millones de dólares y que finalmente terminó en manos de Pecom.
A través de sus redes sociales, Luque calificó la situación como “la foto del papelón confirmado” y apuntó directamente contra el presidente de YPF, Horacio Marín, por la forma en que se desarrolló el proceso. Según el legislador, la operación estuvo “teñida de castaño oscuro” y se realizó sin brindar explicaciones públicas suficientes.
“El anuncio se hizo con bombos y platillos y terminó cediendo el yacimiento a otra empresa que había presentado la segunda mejor oferta por la mitad”, cuestionó Luque, en referencia a Pecom, firma que finalmente se quedó con el activo estratégico.
El diputado sostuvo que más allá de los cambios en la adjudicación, lo que preocupa es la falta de transparencia y la incertidumbre que esto genera en la región. “Es una muestra más del desprecio hacia nuestra cuenca”, expresó, al tiempo que advirtió sobre el impacto que la decisión podría tener en miles de trabajadores y pymes que dependen directa o indirectamente de la actividad hidrocarburífera en la zona.
En su mensaje, también remarcó que “hacen lo que quieren y se lo permiten”, en una crítica implícita tanto al Gobierno nacional como a los organismos de control.
La venta de Manantiales Behr, uno de los yacimientos históricos de la Cuenca del Golfo San Jorge, se da en un contexto de reconfiguración de activos por parte de YPF, lo que ha generado preocupación en distintos sectores políticos y sindicales de Chubut y Santa Cruz.
Mientras tanto, el debate sobre la transparencia del proceso y el futuro laboral en la cuenca vuelve a instalarse en la agenda pública, con reclamos de mayores precisiones por parte de la dirigencia local.