Este miércoles se vivió una jornada de alta tensión en la capital provincial del Chubut, donde trabajadores de salud autoconvocados de toda la provincia, incluyendo hospitales de Comodoro Rivadavia y áreas rurales, se movilizaron para reclamar una urgente recomposición salarial.
La manifestación derivó en incidentes con la policía frente a la sede de SEROS cuando los trabajadores intentaron entrevistarse con el Secretario de Salud, Sergio Wisky. Los manifestantes denunciaron que los sueldos básicos son «vergonzosos» y criticaron la falta de representación por parte de las cúpulas gremiales que acordaron un aumento del 8% en tres cuotas.
El descontento con la gestión del Secretario de Salud y los sindicatos tradicionales llevó a que los empleados públicos se organizaran bajo la modalidad autoconvocada, rechazando la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno y trasladándose a la capital para visibilizar su reclamo.
Florencia González, trabajadora del sector y vocera del grupo, explicó que la agrupación surgió por la ausencia de respuestas y representación legítima: «Somos trabajadores autoconvocados porque no encontramos representación legítima en ningún gremio. Nos hemos organizado provincialmente dado que no hay respuestas ni del Gobierno ni de quienes deberían representarnos».
La crítica situación salarial es el núcleo del conflicto. González detalló que un trabajador que ingresa a la salud pública percibe un básico de 200.000 pesos, mientras que ella, siendo profesional con especialidad, cobra un básico de 430.000 pesos. Calificó estos montos como «una vergüenza».
El último acuerdo firmado por los gremios tradicionales, que estableció un incremento del 8% en tres cuotas equivalente a 30.000 pesos en tres meses, fue duramente cuestionado. «Ese aumento representa 30.000 pesos en tres meses; es realmente vergonzoso, por eso pedimos una real recomposición salarial, porque nuestros sueldos están congelados hace años», afirmó la vocera.
La movilización comenzó frente a la Secretaría de Salud y luego se trasladó a las oficinas del ISSyS al enterarse que el Secretario Wisky se encontraba allí. Durante este traslado se produjeron los momentos de mayor tensión cuando la policía impidió el acceso a los manifestantes que intentaban llegar a los despachos superiores.
«Los incidentes se dan porque queremos subir a donde está Wisky y la policía se mete en el medio y no nos deja pasar. Hay una compañera que fue golpeada y tuvo que retirarse porque se sentía mal», relató González, quien recordó que maltratos policiales similares ocurrieron el año pasado en Trelew y Puerto Madryn.
A pesar de la protesta, el Secretario de Salud no recibió a los manifestantes. González destacó que Wisky, que ya estuvo en el cargo en gestiones anteriores marcadas por conflictos, debe mostrar «voluntad de ofrecer una negociación en los marcos que pedimos» y, fundamentalmente, «escuchar a las bases porque no nos está escuchando».
El conflicto permanece abierto y las asambleas interhospitalarias continúan en estado de alerta, advirtiendo que las medidas de fuerza seguirán hasta que el Gobierno Provincial proponga una mejora salarial que saque a los básicos del sector salud del límite de la pobreza.